Archivo Mensual de diciembre, 2011

No fumar

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Imagen: No estás solo. ©Benjamín Luna Vela, 2011.

Benjamín Luna Vela es académico del ITESO.

 

 

 

 

 

 

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Jalisco Cómo vamos

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Presentación de ¿Cómo nos vemos los tapatíos? Encuesta de Percepción ciudadana de calidad de vida en el área metropolitana de Guadalajara.
Jalisco Cómo Vamos, Observatorio Ciudadano de Calidad de Vida.

Palabras de María Guadalupe Morfín Otero
13/12/2011

 

Muy buenas noches; me alegra estar tan bien acompañada por tan buenos amigos como los dos Guillermos, de la Peña y García Oropeza,  José Luis Leal Sanabria,  Eduardo López Moreno, de ONU Hábitat —de quien fui vecina muchos años—, por Luis Aguilar, y por el mismo David Gómez Álvarez, caporal mayor del Observatorio Ciudadano de Calidad de Vida, auspiciado por la Fundación Álvarez del Castillo, Extra, A.C., y el Iteso, la Universidad jesuita en Guadalajara (aunque esté en mero Tlaquepaque).

Ya desde julio nos fueron presentados los prolegómenos de la Encuesta de Percepción ciudadana sobre calidad de vida ¿Cómo nos vemos los tapatíos? 2011. Y aunque como nueva criatura ya daba desde entonces patadas firmes en el medio local, ahora revela sus plenos colores y matices.  Se trata de un texto no sólo esperado y útil, sino necesario, para comenzar a mirarnos en estas gráficas y comenzar a hacer otras preguntas pertinentes, y a rellenar con ellas los pays en rebanadas y los tubitos a colores agregados que vayan definiendo qué tan a gusto estamos en esta urbe, o si de plano queremos irnos a Hostotipaquillo o La Peñita de Jaltemba o a la Isla del Padre o a Houston a dirimir nuestro destino.

26 cadáveres depositados bajo los Arcos del Milenio los días previos a la mayor feria cultural del continente, la FIL, serían motivo suficiente para decir “nos largamos a Mérida o a Querétaro”. Pero rellenando los pays y los tubitos, de las encuestas que vendrán, y de las futuras preguntas que el equipo coordinado por David, e integrado por Rebeca Bross Jaime, Rafael García Aceves, Víctor Armando Ortiz Ortega, Germán Petersen Cortés, entre otros, y por los Equipos Temáticos tan rica y pluralmente conformados por expertos y expertas, también habrá quien, por ese mismo trágico hallazgo diga: “ahora me quedo. Aquí es necesario plantarme para que nunca más vuelvan a hacer esto. Para que mis pasos, mi palabra, mis decisiones de cada día lleven a la posibilidad quizá no de ser felices –pues eso ninguno se lo puede garantizar a nadie-, pero sí a la certidumbre de haber hecho todo a mi alcance para merecer la felicidad.”

Para leer el discurso completo, haga click en Guadalupe Morfín. Jalisco Cómo Vamos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 


Guadalupe Morfín, David Gómez Álvarez, Luis Aguilar, José Luis Leal y
Guillermo García Oropeza. 
©JLV, 2011.

 

 

 

 

Derecho urbanístico

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Por Francisco Javier Silva Castañeda
Subdelegado jurídico de la Procuraduría de la Protección al Ambiente delegación Jalisco y académico del ITESO
2/12/2011

En primer término deseo resaltar la atinada, oportuna e indispensable labor que realizaron los maestros Verónica Sánchez García y Luis Antonio Rocha Santos en el libro Introducción al Derecho urbanístico en México, publicado por la Editorial Trillas, al elaborar esta guía jurídica en materia urbanística que se presenta en el marco de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, en un momento donde la ciudad, y por ende la comunidad tapatía, al igual que muchas otras ciudades del país, está necesitada de información jurídica veraz, legítima y orientadora, para entender los graves problemas que en la actualidad enfrentan nuestras metrópolis, con el propósito de que los ciudadanos podamos exigir a nuestras autoridades las mejores decisiones públicas. Este documento nos permitirá reflexionar con certidumbre y apego a la legalidad sobre todas aquellas situaciones que, en materia de desarrollo urbano, modifican, día tras día, el entrono construido en el que nos desarrollamos.

Este libro, tiene el acierto de haber incluido hechos históricos que han trascendido en el Derecho urbanístico actual; los lectores se sorprenderán, al igual que yo me sorprendí, cuando imaginen la época prehispánica bajo la misma lupa utilizada por los autores, para hacer referencia a los hechos que marcaron, en su momento, la organización comunal en las ciudades más importantes de México.

Por ejemplo, leyendo sobre Tenochtitlan, el lector pasará del Chimancalla (o agrupamiento de casas) o del Calpulli o Barrio, al campan o parcialidad (División territorial de las ciudades de la época) a través de las tlaxilacalli (calles). Podrá enterarse que las ciudades prehispánicas mantenían una organización urbanística acorde y pujante de acuerdo a las necesidades de su época; situación me obliga a preguntarme qué nos hace falta en las ciudades de hoy, para hacer las cosas adecuada y equitativamente, favorables para todos. Por fortuna, esta obra responde con creces este y otros cuestionamientos.

Los autores nuevamente aciertan cuando, con hechos históricos por todos conocidos pero no estudiados a través del lente del experto en materia urbanística, logran transmitirnos la importancia de las determinaciones legales que durante la Colonia se suscribieron en nuestro país, a partir d ela influencia europea y su particular forma de organizar y edificar las ciudades durante los siglos XVI al XVIII. Quién iba a imaginar, por ejemplo, que las Ordenanzas de Alfaro en 1612, establecidas con el objeto de mitigar la lamentable situación que los indios padecían por el maltrato español, serían una de las bases de doctrinales en los que muchos juristas se apoyarían para establecer lo que más tarde conoceríamos como la figura del Alcalde, hoy Presidente municipal, dentro de la organización político-social de la comunidad moderna.

No puedo dejar de señalar que lo cuidado de la redacción de los textos y la forma de expresar los conocimientos, datos y hechos auténticos por parte de los autores permiten recorrer, en pocos renglones, el tiempo del México independiente hasta nuestros días, identificando con acierto los conceptos, criterios, documentos, leyes y artículos que enmarcan la base jurídica del Derecho urbanístico del México actual.

En el capítulo segundo de la obra, los autores nos ilustran con conocimientos que, al ser abordados desde una perspectiva legal propia de las ciencias sociales y la investigación jurídica, adquieren un valor y relevancia distinta a la que tradicionalmente conocemos. Tales son los casos de términos como ciudad, población y habitantes, por citar tres de ellos. Es en este punto, donde los autores logran compenetrarnos en el mundo del entendimiento jurídico del Derecho urbano.

Para muchas personas, tratar de entender la teoría del urbanismo podría resultar tedioso y hasta infructuoso;”para esto están los juristas e investigadores”, dirían algunos. Sin embargo, este libro permite entender de una manera racional y asimilable para todos las bases teóricas que sustentan el conocimiento y, a su vez, dan motivo existencial de la legislación urbanística. En este sentido, sería interesante que este esfuerzo editorial llegue al Congreso del Estado así como a nuestros regidores municipales para que mejoren la toma de decisiones en materia urbana, que mucha falta nos hace.

La parte del libro que me pareció particularmente inspiradora, capítulo 3, es la relacionada con el marco constitucional del derecho urbanístico en la que Verónica Sánchez García y Luis Antonio Rocha Santos terminan aterrizando con la visión garantista de esta importante ciencia del Derecho público. Quienes nos desarrollamos profesionalmente en el mundo del litigio, tanto en la vía administrativa como civil y penal, en ámbitos relacionados con el Derecho urbanístico, encontraremos en este texto un cúmulo de elementos legales y de racionalidad jurídica para soportar nuestras argumentaciones en los procesos.

Por esto, estoy convencido que no solamente estamos frente a una obra de utilidad académica, sino también frente a una guía para el óptimo desarrollo del trabajo procesal que, en materia ambiental, estamos obligados a mejorar los funcionarios públicos, abogados, litigantes, jueces y magistrados, en la aplicación de las reglas básicas de convivencia humana que garantizan el correcto desarrollo de la sociedad. Así, me parece que de haber leído este libro los constructores de la Villa Panamericana, ésta se hubiera edificado en otro lugar y bajo otros conceptos urbanísticos, y el puente Matute Remus sería una obra con menos lustre pero más funcional y menos costosa.

La sistematización del Derecho urbanístico que los autores han realizado, nos permite con ubicar los contenidos de la legislación urbana vigente, y nos invita a reflexionar propositivamente para fomentar los cambios, mejoras y actualizaciones que las ciudades de hoy nos demandan, en especial, el cumplimiento de la normatividad para acabar, de una buena vez, con la corrupción, ese horrible fantasma y flagelo social que, tanto en el ámbito público como en el privado, se presenta recurrentemente.

Los interesados en general, encontrarán en este libro los elementos básicos para entender las disposiciones normativas actuales y la importancia de su aplicación y cumplimiento, así como, el valioso papel que el ciudadano organizado tiene en la toma de decisiones urbanas. Cabe mencionar que los autores hacen también sendos razonamientos jurídicos dedicados al análisis de la legislación urbanística del estado de Jalisco y su ley complementaria.

Aunado a la pluma jovial, femenina y novedosa de la doctora Sánchez García, encontramos el peso de la experiencia litigiosa del maestro Rocha Santos, aunque ello —no puedo dejar de mencionarlo— me hubiera gustado que se sumara a esta importante sintaxis argumentativa aportando algunos casos de estudio que muy seguramente se encuentran en el acervo profesional del propio magistrado Rocha Santos. A lo mejor, la editorial Trillas ya nos tiene preparado un manual de derecho procesal urbanístico o de clínica de derecho urbano, con lo que, sin duda, nos sorprendería una vez más.

Finalmente, no quiero dejar de mencionar que, en cada “Resumen de lo Aprendido” al final de cada capítulo, se otorga, a quienes también nos dedicamos a la docencia, un bagaje sensacional para el abordaje de los temas en las aulas, por su magnífica síntesis.

Con esfuerzos como el realizado en este libro y, en especial, con la aplicación de sus conceptos, podemos cambiar el rumbo y mejorar nuestros niveles de convivencia en las megalópolis. Recordemos que en los próximos treinta años, el 90% de la población vivirá en las grandes ciudades como Guadalajara y la Ciudad de México. Con este libro de obligada lectura podremos entender mejor y de forma más amplia y diferente a la ciudad.

Gracias por haberme invitado a presentar este magnífico libro.

 

 

 

 

 

 

 

FIL. © JLV, 2011