Archivo Mensual de enero, 2012

Criterios e indicadores de la vivienda sustentable

Por Francisco Álvarez Partida

31/Enero/2012

 

 

 

 

 

 

 

Imagen: ©Raúl Díaz, 2010.

 

La definición de “Criterio” del Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua, solamente hace referencia a que es una norma para conocer la verdad o un juicio o discernimiento , utilizaré más bien lo que dice Wikipedia “Un criterio es una condición o regla que permite realizar una elección, lo que implica que sobre un criterio se pueda basar una decisión o un juicio de valor o una norma para acceder a la verdad .

La CONAVI menciona que “el objeto de los indicadores de sustentabilidad debe ser, proporcionar informaciónsobre el estado de la relación entre la sociedad y el mejoramiento o empeoramientode la calidad del medio ambiente, asimismo deben señalar si esa sociedad está en elrumbo sustentable. En otras palabras, deben reflejar los cambios temporales en lascondiciones biofísicas del medio ambiente, si esos cambios afectan a la salud humanay el bienestar social y, de ser así, cómo lo hacen y qué respuesta hay con relación atales transformaciones, por ejemplo los cambios en la tecnología, cómo afectan a lasinstituciones y el comportamiento humano”.

Estos indicadores estarán en función de los criterios de sustentabilidad de la vivienda sustentable y podrán ser de diferentes tipos: cuantitativos, cualitativos, etc.

La siguiente parte está constituida por extractos del libro “Green Building rating Systems, ¿Cómo evaluar la sostenibilidad en la edificación? Del IHOBESociedad Pública que tiene por finalidad apoyar al Departamento de Medio Ambiente, Planificación Territorial, Agricultura y Pesca del Gobierno Vasco en el desarrollo de la política ambiental y en la extensión de la cultura de la sostenibilidad ambiental.

Para leer el artículo completo haga click en: FAP_Criterios e indicadores de vivienda sustentable

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Enrique Nafarrate Mexía

Estimados:

En www.profesionalesdelhabitat.com celebramos y compartimos con usted esta carta enviada al doctor en arquitectura, Enrique Nafarrate Mexía, por la directora del Virtual Centre Pompidou de Francia, Agnès Saal.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

III. La vivienda sustentable

 

 

 

 

 

 

 

 

Periférico y Ave. Los Laureles. Imagen:  ©Raúl Díaz, 2010

 

Francisco Álvarez Partida
20/Enero/2012

La vivienda en general ha evolucionado dependiendo de diversos factores que agruparemos en cinco dimensiones: A) El sitio, que incluye: relieve, clima, la biota, los ecosistemas, etc.; B) Lo social, que comprende lo cultural, niveles socioeconómicos, etc.; C) Lo económico, que ha adquirido mayor importancia a partir de la Revolución Industrial; D) Lo tecnológico, que está definido por el avance de la ciencia y por el diseño, pero también por el tipo de problemática a la que nos enfrentamos y, E) Lo político que articula todo lo anterior.

Hagamos un análisis diacrónico , iniciando por la vivienda prehistórica, con las cavernas naturales o artificiales (Peenpit y los Weem) y las fosas cubiertas de ramas de árboles. El paso del nomadismo al sedentarismo implicó también cambios en la vivienda. Mientras que los nómadas aprendieron a utilizar las pieles de los animales, o el fieltro para hacer tiendas, yurtas, kibitkas o tepees; los pueblos sedentarios crearon edificaciones más sólidas, que proveían un mejor cobijo del medio ambiente o más seguridad contra los ataques de animales o de otras personas, con las chozas, palafitos, terramaras; construcciones de madera en regiones forestales, o en los lugares en donde la madera o la vegetación no abundaban; hechas con mampuestos de piedra (Lalayots en las Beleares, los Nuragos en Cerdeña, los Castellieri en Istria o las Hiruddi en la región de Otranto), albañilería de piedra calcárea gres o granito según la naturaleza del subsuelo. Muros de adobe o de ladrillo y cubiertas de teja cuando el suelo es arcilloso.

Los materiales influyeron en la forma de las edificaciones, las edificaciones redondas son más fáciles de erigir con piedra que con madera, las paredes hechas con vegetación (ramas, palmeras, etc.) pueden arquearse hasta cierto punto y dar forma de cesto o combadas a las chozas, mientras que las cañas rígidas generan formas cuadráticas o rectangulares.

La tecnología disponible también influye en la construcción de la vivienda, las invenciones de nuevas herramientas de la edad de piedra a la del hierro, a la era industrial y de nuevos materiales, como el ladrillo cocido, ladrillos esmaltados para revestimiento, baldosas de arcilla en colores, el cemento, el hierro, etc. y nuevas sistemas constructivos con los que se pudieron trabajar los pórfidos, granitos y mármoles, aparecieron los encolados, los chapeados, las incrustaciones, los cierres con puertas de madera o de hierro y ventanas con placas de vidrio fundido. Se aprendió a conducir las aguas potables y las de riego, se aprendió a hacer desviaciones para las aguas de lluvia y las residuales y retretes con agua corriente y depósitos con agua caliente, que la Enciclopedia Espasa-Calpe menciona que se pueden observar en algunos pilares de Knosos en Creta. Algunos elementos sirvieron para hacer más eficiente la construcción contra la humedad o el viento, etc.; otros para hacer fortificaciones más seguras contra los ataques.

Para leer el artículo completo, favor de hacer click en: III. La Vivienda Sustentable_Fco Álvarez_OK

 

 

 

 

 

La calle es la frontera entre países en guerra


 

 

 

 

 

 

Imagen: ©JLV, 2010.

 

Álvaro Morales
18/Enero/2012

La separación entre el espacio público y el privado no es sólo un hecho tangible, físico, es de igual manera un hecho simbólico, semántico y lingüístico. Hemos asignado a la calle una serie de valores y sentidos que la explican desde el refranero popular, desde el lugar común y la frase hecha, y que por lo mismo reflejan una percepción compartida. De tal manera una mujer de la calle es una mujer pública, de todos, abierta a la ciudad, pero cerrada a sus ciudadanos en el ámbito privado, en el ámbito del hogar. En contraposición una persona hogareña es alguien que hace su vida en privado, que conserva vínculos con el exterior, pero que fundamentalmente lleva una vida dedicada a su familia, a su hogar, al espacio doméstico y cerrado al exterior, a la calle. Un hombre callejero jamás podría suponerse como un ejemplo de virtud, así como un perro callejero implica la impureza, el no tener orígenes, el ser público, pero también el no tener dueño. La calle, lo público puede ser una metáfora de la libertad. El espacio público es el espacio de todos y por lo mismo de nadie, es la manifestación espacial de nosotros mismos pero a la vez nos es ajeno. La calle es el lugar de corrupción, el encuentro con lo prohibido, con el peligro, con lo desconocido, con la intemperie. Pero también resguarda en sí un aprendizaje; me eduqué en la calle, es sinónimo de una educación dura, de libertad, es la metáfora de la autoformación, del hacerse a sí mismo, del haberte construido una personalidad en las situaciones más adversas y en la soledad.

La casa es en cambio el lugar del resguardo, el lugar al que siempre se vuelve cuando se necesita volver a alguna referencia de tu pasado que te devuelva la seguridad. Cuando regresas de un viaje a tu país, a tu ciudad, vuelves a tu casa, entonces, sólo en ese recuerdo idílico casa-ciudad-país es lo mismo. Para demostrar que te encuentras bien, a tu anchas, en algún lugar dices que estas como en casa, que te sientes en casa, que es del todo diferente a cuando te sientes en la calle, que es como estar perdido.

La casa también es la familia, me saludas a todos por casa, ¿cómo están en tu casa?, y eso se refiere a toda tu familia, aunque ya no compartan el mismo techo. La casa y la calle se comunican por puertas y ventanas, por balcones y terrazas, la casa y la calle hablan un mismo idioma en dos distintos continentes, con dos contenidos distintos. La necesidad del hombre hace la calle y separa la casa de las otras casas, unidas por la calle. La calle somos nosotros, el umbral que separa y une simultáneamente.

Ser un niño de la calle es ser un desterrado, un error de esta sociedad, una herida colectiva, es un golpe de realidad saliendo del mundo idílico del hogar, del calor, la calle es fría y está poblada de asechanzas. La calle es el mundo real, la crueldad, los niños pidiendo limosna, los niños de nadie que nos confrontan a todos.

La calle es también el poder, el espacio de disputa por la dominación del territorio, la calle es la frontera entre países en guerra, el río desbordado en la tormenta, quien sea dueño de la calle es el dueño de todos sus habitantes. Los vecinos están tejidos en la trama de una ciudad, los ciudadanos se unen entre ellos por la calle, cuando los vecinos toman la calle ellos son los dueños de la ciudad, de su espacio y de su vida, echarse a la calle es manifestar la democracia, ganar la calle es ganar el flujo del propio destino y la posibilidad de revertirlo, cuando la gente sale a la calle y se manifiesta y opina la ciudad gana, la calle sin gente es la derrota de la ciudad.

Cuando estas desolado, muerto de hambre y sin un peso, cuando estas peor es cuando estas en la calle. Cuando la tragedia el abatimiento y la mala fortuna te siguen estas por la calle de la amargura. La calle es entonces el reflejo del infortunio, el lugar del desamparo y la más solitaria soledad.

No se puede salir a la calle, cuando la calle es el lugar del dolor urbano, del miedo colectivo, cuando la calle está ganada por la policía que nos defiende, cuando a la justicia se la sigan llevando de calle. No se puede ser callejero hasta que no le devolvamos a la calle y al espacio público su valor de escenario colectivo para las múltiples representaciones, hasta que la gente no vuelva a salir al parque, porque es su parque, hasta que la violencia no se vaya cuando recuperemos la ciudad. Volveremos a callejear, a callejonear, cuando sepamos que la manera de disminuir la inseguridad es aumentando la vida urbana, que son los lugares menos concurridos los más peligrosos y cuando recuperemos la calle veremos que la gente misma actúa como vigilante informal de un espacio socializado.

Porque no importa quienes seamos la calle es nuestro origen y nuestro destino como seres urbanos.

 

II. ¿Cómo definimos la vivienda?

 

 

 

 

 

 

 

Imagen: Raúl Díaz, 2010.

 

Francisco Álvarez Partida
8/ Enero/ 2012

 

Existe un sinnúmero de definiciones al respecto, tomaré algunas para analizarlas e ir construyendo la complejidad del tema. En el diccionario de uso del español de María Moliner aparecen algunos sinónimos que también se analizan como: alojamiento, casa, domicilio, habitación, así como hábitat y residencia.

La palabra vivienda en otros idiomas, nos ayudará a encontrar artículos referentes al tema; en el francés: logement, habitation, demeure. En inglés: dwelling, housing. En alemán: Wohnung.

La primera definición hace alusión a su conformación básica, a su uso, así como a su origen etimológico; en el Diccionario de la Lengua Española, se dice que vivienda es un lugar cerrado y cubierto construido para ser habitado por personas, es una palabra que viene del latín “vivenda”, que es la terminación femenina de “vivendus” y del participio de futuro pasivo de “vivere” que significa vivir.

Me permitiré utilizar la definición que aparece en Wikipedia “la vivienda es una edificación cuya principal función es ofrecer refugio y habitación a las personas, protegiéndoles de las inclemencias climáticas y de otras amenazas naturales” , ya que incluye además, la palabra refugio, tanto del clima como de otras amenazas naturales y yo agregaría que también sociales y económicas.

Para leer el artículo completo (II de tres partes), por favor haga click en: FAP_Definición de la vivienda

I. Una aproximación a la vivienda sustentable en México

 

 

 

 

 

 

 

Imagen: Raúl Díaz, 2010.

Francisco Álvarez Partida
7/Enero/2012

I. Introducción (Primera de tres partes)

Partamos del análisis de lo que actualmente estamos produciendo como vivienda en general, en la forma más amplia en que podamos abarcarla y de la problemática que esta vivienda está generando en términos de sustentabilidad.

Podemos utilizar la definición original de la sustentabilidad, que está dada en el Informe Brundtland: “El desarrollo que satisface las necesidades y aspiraciones de la generación presente sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer sus propias necesidades”1, pero como la sustentabilidad depende de una contribución colectiva de varios elementos del planeta, como lo veremos más adelante, y la vivienda es solamente uno de estos componentes2 debemos ayudarnos de otras definiciones, como la acuñada por la comunidad de Sonoma en EEUU, que me parece más clara:“La manera de asegurar la calidad de vida de la gente, dentro de los medios de la naturaleza, de una manera justa y equitativa para toda la humanidad, otras especies y generaciones futuras. La sustentabilidad requiere que no consumamos recursos más rápidamente de lo que la naturaleza puede renovarlos, ni producir deshechos más rápido de lo que pueden ser absorbidos”.

(Para leer el artículo completo, por favor haga click en: FAP_Aproximación a la vivienda).