El origen de este trabajo tiene dos vertientes: por una parte, el deseo de mi padre, Miguel Francisco Lanzagorta Escutia (1898-1996), de establecer relaciones con nuestros parientes para convivir en familia y, por otra, mi preocupación por encontrar estrategias diferentes orientadas a la conservación del patrimonio cultural edificado. Esto último me llevó a considerar seriamente a la genealogía pues la construcción de esta clase de obras está fundada en el amor y el reconocimiento que hacen a las personas sentirse honradas por pertenecer a una familia en particular, tanto como los edificios hacen sentirse identificados entre sí a todos los miembros de una comunidad determinada.
Los resultados de la primera intención los puede usted consultar en la base de datos de esta web; no así la información relativa a la arquitectura de la ciudad, pues, a la fecha, sólo he acuñado la palabra genearquitectura, vocablo con el cual pretendo reconocer las relaciones “consanguíneas” (teóricas y formales) de los edificios, en un intento por establecer su propia genealogía y lograr por esta vía -quizá- que las comunidades los conozcan y amen tanto como son capaces de amar a sus familiares.
La información es capturada en el sistema GDS y se encuentra disponible en phpGedView y GeneaNet.
Juan Lanzagorta Vallín
Académico del ITESO,
la Universidad Jesuita de Guadalajara
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