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Ciencia, filosofía y nuevos paradigmas

 

 

 

 

 

 

 

 

© JLV, 2011.

 

Por Rosa María Castillero e Irving Gerardo Monroy

 

1. Introducción

Pareciera ser que, hoy en día, el debate sobre la distinción entre ciencia y filosofía pudiera resultar trivial, no obstante no lo es, como tampoco lo es el debate establecido entre la distinción de arte-arquitectura, arte-diseño y lo que podemos llamar el carácter científico de las ciencias sociales. Esto es debido a que la tenue línea que separa las distintas disciplinas, en ocasiones confunde las fronteras.

La forma en que comprendimos la ciencia debido a la fuerte tendencia marcada por el Positivismo, nos llevó a concebir a la ciencia como un camino irreductible para comprender la realidad o peor aún, en términos de la filosofía idealista, para comprender la verdad.

Son tantos los discursos serios de filósofos que establecen de modo explícito o implícito el paralelismo entre realidad y verdad, que como dice en uno de sus textos Jorge Luis Borges: “Tantos siglos de idealismo no han dejado de influir en la realidad”, haciendo una alegoría poética viperina; por un lado nos conduce a pensar que la realidad se fuerza, doblándose hacia lo imaginario y por otro nos dice que las reiteraciones nos hacen concluir en su sentido. Así, hemos visto, en ocasiones sin distinguirlo, cómo verdad y realidad se funden en un mismo sentido. Para Russell (1959), la verdad no es un criterio, sino una propiedad de los juicios o de las creencias. No existe una “marca de fábrica” de la verdad, sino que lo importante es estudiar la naturaleza de las cosas a las que atribuimos “verdad” o “falsedad”. La verdad tampoco le parece ninguna característica específicamente humanizadora, sino más bien una relación externa, la cual está más aparejada a una categoría lógica. Por ello hemos preferido utilizar para este trabajo la noción de naturaleza de las cosas, que quizá defina con mayor precisión sus características esenciales en los temas que aquí nos ocupan.

(Para leer o descargar el texto completo, haga click  aquí o en el icono.)

 

 

 

 

 

 

 

© JLV, 2011.

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Vivienda y legislación

 

 

 

 

 

 

 

 

Casas en Comala. ©JLV, 2010

 

Por Francisco Álvarez Partida
Investigador del ITESO
25/11/2011

A nivel jurídico internacional la vivienda ha sido incluida en el Art. 25 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, que dice a la letra: “Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su familia, la salud y el bienestar, y en especial la alimentación, el vestido, la vivienda, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios” (1).

Por su parte, la asamblea General de las Naciones Unidas adoptó el Pacto Internacional de los Derechos Económicos Sociales y Culturales (PIDESC)(2), dejando en claro, en su artículo 11, que: “Los Estados Partes en el presente Pacto reconocen el derecho de toda persona a un nivel de vida adecuado para sí y su familia, incluso alimentación, vestido y vivienda adecuados, y a una mejora continua de las condiciones de existencia.”

Sobre este artículo, el Comité de Derechos Económicos Sociales y Culturales (CDESC) ha hecho algunas observaciones, entre las que cabe señalar las dos siguientes: (3)

Observación general 4, No. 6. “El derecho a una vivienda adecuada se aplica a todos, aun cuando la referencia ‘para sí y su familia’ supone actitudes preconcebidas en cuanto al papel de los sexos y a las estructuras y actividad económica que eran de aceptación común cuando se adoptó el Pacto en 1966, esa frase no se puede considerar hoy en el sentido de que impone una limitación de algún tipo sobre la aplicabilidad de ese derecho a las personas o los hogares en los que el cabeza de familia es una mujer o a cualesquiera otros grupos. Así, el concepto de ‘familia’ debe entenderse en un sentido lato. Además, tanto las personas como las familias tienen derecho a una vivienda adecuada, independientemente de la edad, la situación económica, la afiliación de grupo o de otra índole, la posición social o de cualquier otro de esos factores”.

Observación general 4, No. 7. “El derecho a la vivienda no se debe interpretar en un sentido estricto o restrictivo que lo equipare, por ejemplo, con el cobijo que resulta del mero hecho de tener un tejado por encima de la cabeza o lo considere exclusivamente como una comodidad. Debe considerarse más bien como el derecho a vivir en seguridad, paz y dignidad en alguna parte (…) Exige que el término ‘vivienda’ se interprete en un sentido que tenga en cuenta otras diversas consideraciones, y principalmente que el derecho a la vivienda se debe garantizar a todos, sean cuales fueren sus ingresos o su acceso a recursos económicos (…) No se debe entender en sentido de vivienda a secas, sino de vivienda adecuada”.

El Comité considera que, aún así, es posible identificar algunos aspectos de ese derecho que deben ser tenidos en cuenta a estos efectos en cualquier contexto determinado. Entre esos aspectos figuran los siguientes:

a) Seguridad jurídica de la tenencia; b) Disponibilidad de servicios, materiales, facilidades e infraestructura; c) Gastos soportables; d) Habitabilidad (En el sentido de poder ofrecer espacio adecuado a sus ocupantes y protegerlos del frío, la humedad, el calor, la lluvia, el viento u otras amenazas para la salud, de riesgos estructurales y de vectores de enfermedad, debe garantizar también la seguridad física de los ocupantes); e) Asequibilidad; f) Lugar (la vivienda adecuada debe encontrarse en un lugar que permita el acceso a las opciones de empleo, los servicios de atención de la salud, centros de atención para niños, escuelas y otros servicios sociales. De manera semejante, la vivienda no debe construirse en lugares contaminados ni en la proximidad inmediata de fuentes de contaminación que amenazan el derecho a la salud de los habitantes); g) Adecuación cultural (la manera en que se construye la vivienda, los materiales de construcción utilizados y las políticas en que se apoyan deben permitir adecuadamente la expresión de la identidad cultural y la diversidad de la vivienda. Las actividades vinculadas al desarrollo o la modernización en la esfera de la vivienda deben velar por que no se sacrifiquen las dimensiones culturales de la vivienda y por que se aseguren, entre otros, los servicios tecnológicos modernos).

Es importante destacar que esta última observación describe las características o aspectos que debe cubrir la vivienda.

A nivel jurídico nacional el artículo 1º Constitucional se modificó para incluir los Derechos Humanos: “En los Estados Unidos Mexicanos todas las personas gozarán de los derechos humanos reconocidos en esta Constitución y en los tratados internacionales de los que el Estado Mexicano sea parte”.

El Art. 4to., garantiza nuestro derecho a tener una vivienda: “Toda familia tiene derecho a disfrutar de vivienda digna y decorosa. La Ley establecerá los instrumentos y apoyos necesarios a fin de alcanzar tal objetivo.”(4)

La ley principal que tenemos en esta materia es la Ley de vivienda (5) que en sus tres primeros artículos menciona:

Art. 1. Tiene por objeto establecer y regular la política nacional, los programas, los instrumentos y apoyos para que toda la familia pueda disfrutar de vivienda digna y decorosa. La vivienda es un área prioritaria para el desarrollo nacional.

Art.2. Se considerará vivienda digna y decorosa la que cumpla con las disposiciones jurídicas aplicables en materia de asentamientos humanos y construcción, habitabilidad, salubridad, cuente con servicios básicos y brinde a sus ocupantes seguridad jurídica en cuanto a su propiedad o legítima posesión y contemple criterios para la prevención de desastres y la protección física de sus ocupantes ante los elementos naturales potencialmente agresivos.

Con respecto al Art. 4 Constitucional y al Art. 1 de la Ley de Vivienda, cabe hacer las mismas observaciones que se hacen a nivel internacional. Así, debemos entender el término “familia” en su sentido más lato, ya que ahora las familias son familias extensas en las que también se incluyen los padres, los hijos u otros parientes, o están reconstituidas por personas que no tienen ningún parentesco, o donde la jefatura es femenina (6) u ocupada por personas del mismo sexo, etc., lo cual se ve matizado como puede observarse en el Art. 3 de la Ley de Vivienda.

Art. 3.- Las disposiciones de esta Ley deberán aplicarse bajo principios de equidad e inclusión social de manera que toda persona, sin importar su origen étnico o nacional, el género, la edad, la discapacidad, la condición social o económica, las condiciones de salud, la religión, las opiniones, las preferencias o el estado civil, pueda ejercer su derecho constitucional a la vivienda.

De la Ley de Vivienda se desprende nuestra Política Nacional de Vivienda, el Sistema Nacional de Vivienda y el Sistema Nacional de Información de Indicadores de Vivienda; esta misma ley, establece la creación de la Comisión Nacional de Vivienda y el Consejo Nacional de Vivienda; asimismo, que los programas y las acciones de Vivienda se traten de forma transversal por una comisión intersecretarial presidida por el ejecutivo conformado por: I. Desarrollo Social, II. Hacienda y Crédito Público, III. Medio Ambiente y Recursos Naturales, IV. Energía, V. Economía, VI. Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación, VII. Comunicaciones y Transportes, VIII. Educación Pública, IX. Trabajo y Previsión Social, X. Salud, y XI. Reforma Agraria.

Otra de las leyes en materia de vivienda con la que contamos es la Ley General de Asentamientos Humanos que en su Artículo 1º dice que su objeto es: “I.- Establecer la congruencia de la Federación, de la entidades federativos y los municipios, para la ordenación y regulación de los asentamientos humanos en el territorio nacional.
II.- Fijar las normas básicas para planear y regular el ordenamiento territorial.”

En nuestra entidad, también contamos con el Código Urbano para el Estado de Jalisco, que en su artículo 1º dice: “El presente código se expide con el objeto de definir las normas que permitan dictarlas medidas necesarias para ordenar los asentamientos humanos en el Estado de Jalisco y estableceradecuadas provisiones, usos, reservas y el ordenamiento territorial, a efecto de ejecutar obras públicas yde planear y regular la fundación, conservación, mejoramiento y crecimiento de los centros de población,conforme a los fines señalados en el párrafo tercero del artículo 27 y las fracciones V y VI del artículo 115de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos” (7).

Regresando a nuestra Constitución, el artículo 27 afirma que:“La nación tendrá en todo tiempo el derecho de imponer a la propiedad privada las modalidades que dicte el interés público, así como regular, en beneficio social, el aprovechamiento de los elementos naturales susceptibles de apropiación (…) En consecuencia, se dictarán las medidas necesarias para ordenar los asentamientos humanos y establecer adecuadas provisiones, usos, reservas y destinos de tierras, aguas y bosques, a efecto de ejecutar obras públicas y de planear y regular la fundación, conservación, mejoramiento y crecimiento de los centros de población” (8).

En 1982 y 1999 se modifica el Art. 115 dándole más autonomía a los Municipios.
En su sección V. dice “Los municipios, en los términos de las leyes federales y estatales relativas, estarán facultadas para:

a) Formular aprobar y administrar la zonificación y planes de desarrollo urbano municipal.
b) Participar en la creación y administración de sus reservas territoriales.
c) Participar en la formulación de planes de desarrollo regional.
d) Autorizar, controlar y vigilar la utilización del suelo.
no agua, no seguridad nacional, como las redes del agua, redes eléctricas,
e) Intervenir en la regulación de la tenencia urbana de la tierra.
f) Otorgar licencias y permisos para construcciones.
g) Participar en la creación y administración de zonas de reserva ecológicas.

Pero si bien la federación no puede intervenir en las normas municipales, éstas deben estar en congruencia con las leyes federales y las estatales.

Las modificaciones anteriores afectan indirectamente las políticas nacionales de vivienda. Al respecto, el abogado Víctor Ramírez (9) comenta que, “el gobierno federal ha ido desarticulando sus estructuras administrativas, instituciones jurídicas, instrumentos fiscales y financieros, perdiendo presencia en la formulación y conducción de las políticas que le dieran coherencia a la planeación nacional, regional y metropolitana de los asentamientos humanos, cada secretaría de Estado con acciones relativas a la vivienda armó su torre de Babel; por su parte los Estados no terminan por definir su papel y compromisos (…) Se la pasan litigando o restando facultades a los municipios sin encontrar o asumir los espacios y tareas que deben realizar”.

A los municipios se les pasó la administración urbana, y si bien éstos son la célula del cuerpo gubernamental más cercana a la sociedad, tienen una alta politización que dura tres años y son también el eslabón más débil en cuanto a la vivienda. También existen diferencias de condiciones económicas entre los municipios que no están diferenciadas y que fueron olvidadas al darles mayor autonomía política, con lo que se perdió la oportunidad de correlacionarlas en lo económico.

También menciona que: “El ejercicio expropiatorio para adquirir reserva de suelo es un músculo perdido que ningún político usa (…) Somos pobres y desperdiciamos, arrasamos con zonas ecológicas buenas” para la agronomía o por su biodiversidad para construir vivienda. Asimismo, permitimos que nuestra vivienda se asiente en zonas de riesgo o en zonas muy contaminadas.

Nos falta una mayor comunicación entre los diferentes actores directos e indirectos en materia de vivienda, no hemos logrado construir ni consolidar esquemas de federalismo solidario y compartido, mediante la acción concurrente y coordinada de los distintos niveles de gobierno.

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REFERENCIAS
1. Declaración Universal de los Derechos Humanos. http://www.cinu.mx/onu/documentos/declaracion-universal-de-los-d/
2. http://www.nacionesunidas.org.mx/onu/documentos/pidesc.htm
3. Incidehttp://www.observatoriopoliticasocial.org/index.php?option=com_content&view=category&layout=blog&id=37&Itemid=105
4. Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, http://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/pdf/1.pdf
5. Ley de vivienda, http://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/pdf/LViv.pdf
6. Enriquez, Rocío, entrevista FAP.
7. Código Urbano del Estado de Jalisco http://www.ameca.gob.mx/web/files/transparencia/51.pdf
8. Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, http://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/pdf/1.pdf
9. Ramírez, Victor en Ponencia y notas de FAP, “Legislación urbana”, IV Reunión Estatal de Vivienda Jalisco 2011.

Luz y color en arquitectura

 

Tlacotalpan, Veracruz, 2011

Casas en Tlacotalpan, Veracruz

Imágenes de Tlacotalpan, Veracruz: ©JLV, 2011

 

Por Rafael Barajas
Académico del ITESO
23/11/2011

 

En el lenguaje de la arquitectura, uno se introduce al mágico y misterioso mundo de las historias contadas con imágenes; la ontología de una película es el transcurrir de la fotografía, del movimiento secuencial que nos cuenta una novela, una parodia o un cuento fantástico, que se ve con la vista pero que se disfruta con la mirada del observador que recorre memorias, connotaciones o referencias emocionales…, intelectuales hasta la sorpresa o el aburrimiento. Son las venturas y desventuras de los productos diseñados para ser vistos. Algo similar ocurre en la arquitectura que nos va relatando, en un recorrido de percepción, una historia con referencia a la luz y al color.

Así, en primer término, descubrimos que una visión se compone de dos partes (como todo lo existente en este mundo dual y paradójico): una cosa es la sensación que se encuentra en el sentido de la vista y ejecuta el ojo, y otra distinta es la mirada. El ojo ve, pero la mirada lee con los elementos cognitivos y sensibles de la cultura del lector y del observador. En este punto, las apariencias jamás engañan, es el sujeto cognoscente el que mira a la apariencia con el cristal de su cultura; por lo que es él, en todo caso, quien se engaña con su propio cristal cultural. El ojo es receptor de sensaciones luminosas que nos llevan desde la oscuridad hasta el deslumbramiento visual. La mirada, son acciones; como revisar, leer, escudriñar, exigir y contemplar. En esto consiste la importancia de saber observar.

Con respecto a la información retenida por la mirada, esta es valorada por quien mira para responder a través de las emociones: me gusta o no me gusta; esto significa que los estímulos en la retina y su valoración aplicada en la experiencia, así como la actitud del que mira hacia ella, provocan una respuesta placentera o de aversión.

Es en este punto de la luz que se manifiestan los colores básicos y puros (algo difícilmente de lograr en los materiales físicos): el rojo, el azul y el amarillo; sus mezclas tonales barren un espectro cromático que es donde se dan los colores secundarios: el púrpura, el verde y el naranja.

Entre la luz y el color, se encuentra la relación entre el punto de atención y el fondo. Cuando se distrae la mirada, el punto de atención se difumina, esto es, se pierde la capacidad de observar un punto u objeto especifico y se vuelve a barrer la mirada una y otra vez hasta lograr el control y ubicar el punto de atención. Esto, no es extraño que ocurra en la arquitectura y mucho menos en la mexicana que está ávida de color y provocación visual. En esta arquitectura, no se escatima el manejo del color. Esto se puede constatar en las obras arquitectónicas populares, como en Tlacotalpan y Veracruz, o de Luis Barragán y Teodoro González de León, entre otras.

El juego de la luz y el color aplicados en los muros dan la palabra al lenguaje y significación a la arquitectura; además, señalan e indican, al valorar sus elementos, la forma y la función del objeto arquitectónico.

Los colores, contienen poder debido a que generan una reacción física ante la sensación que nos producen, independientemente del gusto o disgusto que experimentamos hacia ellos. En cada persona provocan una reacción totalmente diferente e inconsciente, debido también a diversas asociaciones que tienen relación con la naturaleza. Los colores son utilizados en ciertos edificios según el uso que se quiera estimular en las personas. Por ejemplo, amarillos y naranjas, para los restaurantes como un estímulo al apetito; verdes, para los hospitales, como sedante y relajante; y fríos azules, para la publicidad dirigida hacia la tecnología y lo relacionado con lo psicológico, etc.

Una división de los colores pudiera ser la aparente temperatura, entre cálida y fría, que estos expresan desde el punto de vista psicológico. Los primeros están integrados por el amarillo, el rojo y el naranja; los segundos, por el verde, el azul y el violeta. Otra división de análisis de los colores pudiera estar basada en su cualidad de capturar los rayos solares: los colores claros se reflejan desde los objetos en que se encuentran aplicados, en tanto que los colores oscuros son absorbidos por los mismos objetos. A esto se debe, por ejemplo, que a los calentadores solares se les aplique el color negro y a los tanques de gas el blanco y el plateado. En cambio, el amarillo, por su alto contraste con el negro y las sombras, es útil para los señalamientos de tránsito; el rojo, para la señalética como lenguaje con connotaciones de peligro y sangre así como para representar las pérdidas económicas de una empresa; por su parte, los colores verdes se refieren a los productos orgánicos y así en general ocurre con el resto de ellos. Asimismo, los colores tienen poder de comunicación, pues son una referencia para las normas internacionales y un símbolo en algunas culturas: Frida Kalo, por ejemplo, acostumbraba decirle a Diego Rivera en forma poética: “Déjame ser esa mancha verde en tu mar rojo”. Y es que, el rojo, tiene un aspecto más vivo si tiene de fondo el verde; así, la complementación de los colores puede manejarse en proporciones para que no rivalicen y en efecto soporten y maticen a otro color. En efecto, el color tiñe la poesía de referencias emocionales, como lo es el uso del color azul para aludir a la melancolía o el rojo para la ira o el amarillo para la envidia: “Se puso amarillo de envidia”, dice el refrán popular.

Opuesto a lo anterior, en arquitectura el blanco representa la ausencia agresiva del color, en tanto que el negro significa la ausencia raramente utilizada; en especial, en ciudades como México caracterizadas por el uso policromado de su arquitectura o, como ocurrió en el Centro Histórico después del sismo del 95, de colores tierra o marrones cuyas combinaciones, a decir de sirios y troyanos, o bien generan una rivalidad agresiva entre colores o una sabia combinación que los complementa. Como lo hacen los grises al servir de fondo para resaltar los colores vivos. La armonía se obtiene cuando el estado emocional está satisfecho y en armonía con el estado de confort y bienestar. Los colores complementarios se remiten unos a otros. Estas reflexiones son una serie de referencias sobre lo que el ojo es capaz de producir en el ser humano, sobre su función en el arte en lo general y en la arquitectura en lo particular.

Finalmente, se sugiere al lector, recurrir a la obra de los arquitectos que han seguido la llamada Escuela Tapatía de Arquitectura a partir de la última etapa de la obra de Luis Barragán, en la que observarán, a través de la utilización creativa del color, un gusto y una educación visual singulares.

Notas:
La palabra azul proviene del árabe lazurd. En la etimología griega es ciano; el color es sacado del añil o índigo, planta indigofera. En griego el color rojo se denomina erythrós, por lo que derivan palabras bajo esta raíz lingüística. El rojo que se denomina a su vez magenta es derivado del color de la sangre derramada en una batalla en la localidad de Magenta, Italia. El amarillo en griego es icte, por lo que muchas palabras derivan de esta raíz (ictericia por el color de la piel de los enfermos).

 

Portal en Tlacotalpan, Veracruz

 

 

 

 

 

 

 

 

IV Reunión estatal de vivienda

 

IV Reunión de vivienda

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Por Jorge Villagómez Fernández
Arquitecto urbanista y Académico del ITESO
11/11/2011

 

El pasado 9 de noviembre, en las instalaciones de la Expo Guadalajara, se realizó la IV Reunión y Premio Estatal de Vivienda, con la participación de La Mesa de Vivienda Popular de la Gran Alianza por Jalisco encabezada por los Sectores de vivienda y construcción, universidades, colegios y organismos ciudadanos, entre otros, y el Gobierno del Estado de Jalisco a través de la Inmobiliaria y Promotora de Vivienda de Interés Público del Estado (IPROVIPE).

El PROGRAMA consistió en tres ponencias magistrales con sus correspondientes paneles de discusión:

1ª. Conferencia: Barrios seguros comunidades socialmente sustentables, por el Dr. Rodrigo Salcedo de la Universidad Pontifica de Chile.
El conferencista expuso la importancia de tomar en cuenta las condiciones generales en la creación de nuevos barrios que pueden ser favorables o contrarios a la sustentabilidad social; factores como la distancia o el aislamiento espacial respecto de zonas urbanas consolidadas, pueden inducir al crecimiento del vandalismo y la inseguridad, es decir, el aislamiento socio-espacial puede ser un factor negativo en la búsqueda de la sustentabilidad social.
Panel 1: cinco especialistas discutieron las particularidades de algunos casos.
2ª. Conferencia: Gentrificación latinoamericana: Desafíos de estudio y acción para futuras políticas desSuelo y vivienda, por el Dr. Francisco Sabatini.
Esta charla, versó sobre las particularidades del proceso de gentrificación urbana, es decir, de aquellos proyectos de revitalización de vivienda cuyos antecedentes fueron zonas centrales de diversas ciudades de Europa, EEUU y L.A., que al haber sido acompañados de políticas adecuadas resultaron exitosos tanto desde el punto de vista económico y social, según opinión del ponente.
Panel 2: se amplió la reflexión al integrar otros factores no considerados por el ponente como fue el uso de recursos públicos (transferencia de dinero social al privado) y la expulsión de los habitantes originales por otros de un nivel socioeconómico superior. En otro momento, se analizó el caso de Guadalajara para interpretar sobre qué tan dispuesta está la sociedad local para asimilar cultural, legal y socialmente tal tipo de proyectos.

3ª. Conferencia: Legislación urbana, por el Lic. Víctor Ramírez Navarro.
El ponente ofreció una síntesis estructurada históricamente de la gradual inserción de leyes federales, estatales y municipales que conforman el actual marco legislativo del país en materia de desarrollo urbano.
Panel 3: los especialistas en la materia discutieron los avances alcanzados y enfatizaron las dificultades por superar en la aplicación de dicho marco legislativo y, particularizaron que el mayor reto a enfrentar para el caso de la Zona metropolitana de Guadalajara (ZMG) es lograr la coordinación del desarrollo urbano a escala metropolitana.
Síntesis
La nueva oferta de crédito para desarrollar vivienda vertical (3 a 4 niveles) en la ZMG ha generado esta reflexión que induce a revisar la eficiencia o no de los instrumentos actuales de planeación urbana, así como la necesidad de evaluar los impactos social y económico en el entorno urbano que pueda producir dicha iniciativa. Una acción de tal magnitud, de aplicarse de manera generalizada, modificará las densidades tanto de construcción como de población en determinadas áreas, por tanto, no deberán llevarse a cabo sin ser analizadas previamente las externalidades negativas que impacten el entorno urbano donde se ubiquen. Las propuestas deberán integrar acciones que mitiguen los efectos negativos que puedan causar en ámbitos como el equipamiento, los servicios, la infraestructura, la movilidad, etc., para que no sean un factor de pérdida de calidad de vida, sino mas bien, uno de mejora social.

Biblioteca pública Juan José Arreola

 

 

 

 

 

 




Biblioteca pública. Imagen: © JLV, mayo de 2011

Carta de Pepín Hernández Laos a Juan Manuel Durán, director de la Biblioteca pública del Estado de Jalisco, Juan José Arreola.

Distinguido Juan Manuel:

Muchas gracias por atendernos durante la visita que sostuvimos ayer a la Biblioteca pública,  Juan José Arreola, que tan asertivamente diriges.

Mis colegas arquitectos y yo quedamos gratamente sorprendidos por las instalaciones que nos mostraste y el trato claro, educado y profesional que tuvimos de parte tuya y de tu equipo, que nos explicaron con detalle cada una de las secciones a su cargo. En lo personal, la visita de ayer me ofreció una nueva luz de esperanza de que en Jalisco, y más precisamente en Guadalajara, pueden hacerse las encomiendas públicas bien y con alegría por la labor desarrollada. La organización que pude percibir en cada uno de los pisos que visitamos me causó la impresión de que la Biblioteca está verdaderamente avocada a su finalidad: el cuidado, la conservación de los libros y la producción del conocimiento.

 

 

 

 

 

 

 

Interior.  Imagen: © JLV, noviembre de 2011

En el diálogo que tuvimos, se hizo presente la exposición que Peter Drucker hace en su ensayo acerca de “La Sociedad Postcapitalista” de la verdadera función de las instituciones públicas, universidades y bibliotecas, para reunir a las personas a una interacción entre ellas para lograr una convivencia armónica en una sociedad del conocimiento. En este sentido, la exposición de proyectos que hiciste para lograr este objetivo me da una clara respuesta de que en la Biblioteca Pública tienen la intención de convertirse en un centro de convivencia en el conocimiento. También me pareció de suma importancia el cuidado que tienen de los archivos históricos, de muy diversos tipos. En este sentido, considero que sería muy importante la integración de los archivos históricos de Obras Públicas de la zona Metropolitana, sobre todo porque son documentos fehacientes y legales de la manera como la ciudad se desarrolla en el tiempo.

Presos del penal de Escobedo en Guadalajara. Imagen: © JLV, noviembre de 2011

Por último, te felicito por velar en la consecución de nuestra identidad social en el tiempo. José Vasconcelos decía que Pueblo sin Historia, carece de identidad.

Espero tener la oportunidad en un futuro próximo de contar con tu presencia en alguna de nuestras reuniones mensuales, para que continúes expandiendo el conocimiento de tan importante labor que desarrollan en la Biblioteca Pública.

Con agradecimiento y afecto,
Pepín

 

 

 

 

 

 

 

 

Eduardo Vázquez Baeza, Pepín Hernández Laos, Juan Lanzagorta Vallín, Javier Pagazaurtundúa, Ignacio Colín y Juan Manuel Durán, Director de la Biblioteca, noviembre de  2011.

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La Biblioteca pública del Estado de Jalisco Juan José Arreola se encuentra ubicada en Periférico Norte 1695, Colonia Los Belenes, C:p: 45100, Zapopan, Jalisco, México. Abrirá sus puertas al público a principios del año 2012.

7ª Bienal de arquitectura/Academia Nacional

 


 

 

 


 

 

 

Apartando lugar. Imagen:© JLV, 2011.


Discurso del arquitecto Francisco Covarrubias Gaitán, académico emérito y presidente nacional de la Academia Nacional de Arquitectura, con motivo de la entrega de premio de la 7ª Bienal de Arquitectura Jalisciense/Miguel Aldana Mijares.

Transcripción de Juan Lanzagorta Vallín
3/11/2011

Es un honor venir a Guadalajara, estar entre todos ustedes y recordar a Julio de la Peña, quien fundó el Capítulo Guadalajara de la Academia y fue nuestro presidente nacional.

Estimados amigos:

Estoy convencido que los arquitectos en el país estamos trabajando con gran vitalidad a pesar de las circunstancias adversas. Esta muestra de arquitectura es un ejemplo de ello, pues estamos viendo una serie de trabajos de una enorme calidad y seriedad profesional; creo también que el contenido de esta Séptima Bienal de arquitectura jalisciense, dedicada al ingeniero Miguel Aldana Mijares, es verdaderamente una enseñanza y un compromiso para los arquitectos y su producción en el país. Felicidades por este legado tan importante y significativo, cuyas obras ganadoras han sido seleccionadas por un jurado de calidad: todos hemos aprendido de Rafael Mijares Alcérreca a través del tiempo; conocemos su talento, sensibilidad y seriedad profesional. Todos admiramos también la obra de Francisco Serrano Cacho: una obra que trasciende nuestras fronteras y que ha sido reconocida internacionalmente, cuyo autor se encuentra en los albores de ser reconocido como uno de los grandes maestros de la arquitectura mexicana. Quiero agradecer también, la participación de los arquitectos Juan Carlos Name Sierra, Carlos Ramírez Cacho y Jorge Méndez Blake, quienes nos aportaron su experiencia, talento y universalidad.

Quiero decirles también que el contenido arquitectónico aquí presentado coincide con el esfuerzo que, junto con otras instituciones, estamos realizando en la Academia Nacional que se ha planteado reposicionar a la arquitectura como un fenómeno socio-cultural. Mi impresión es que, en Jalisco, este proceso se está llevando a cabo con gran impulso de lo que las obras expuestas es un magnífico ejemplo y reconocimiento a la labor de la arquitectura local, momento que aprovecho para informarles que, en días pasados se realizaron dos merecidos reconocimientos, uno  en honor de Pedro Ramírez Vázquez, al que asistimos, y otro que reconoce la labor de Teodoro González de León; además, dentro de unos días le será entregado el premio del Imperio Japonés a Ricardo Legorreta. Todo ello, nos honra como miembros de la Academia —como nos honran los trabajos aquí expuestos— en especial, por tratarse de tres de los más longevos miembros de nuestra institución, en la que tenemos más de veinte arquitectos mayores de ochenta años y cinco mayores de noventa. Esto nos habla de la nobleza de la profesión, ya que todos los arquitectos galadornados siguen trabajando de manera directa y comprometida con la sociedad y con su gremio.

No me queda más que felicitar a los ganadores del certamen: Paolino Di Vece, Benjamín Lara, Elías Rizo y a los despachos Water Point y MS Arquitectura; al jurado, por su talento y esfuerzo realizado que se vio favorecido, según nos comentó el arquitecto Juan Carlos Name, por la inesperada simbiosis que experimentaron en cuanto a la coincidencia de opiniones sobre las obras presentadas, hecho que nos habla de una búsqueda común sobre el rigor y la calidad de las obras que estamos empeñados en edificar los arquitectos, lo cual debe ser trasladado a otros eventos similares pues sabemos que es necesario establecer a nivel nacional unas bases y un seguimiento tales que nos permitan hacer que los concursos sean llevados con la seriedad con la que este jurado lo hizo. Este es un gran propósito que tiene la Academia y que esperamos concretizar.

Finalmente, quiero agradecerles a todos su presencia y reconocer a Víctor Lara, presidente del capítulo en Guadalajara de nuestra Academia, a Lilliane Ponce y Jenaro de Silva, el esfuerzo realizado; en especial, por  los resultados de esta Bienal que me parecen —y esto lo platicaba hace unos momentos con el arquitecto Víctor Lara—, meritorios de ser difundidos a través de la edición de un libro donde se incluyan, de ser posible, algunas referencias sobre las bienales anteriores; por nuestra parte, nos empeñaremos en realizar ese esfuerzo esperando poderlo lograr. Muchas gracias

Francisco Covarrubias Gaitán

Nota del editor:

Sobre la Bienal, el presidente del Capítulo Guadalajara de la ANA,  Víctor Lara Martínez, dijo: “Las obras expuestas, son obras realizadas en Jalisco. Creo que debemos mantener la confianza en nosotros mismos e impulsarnos para continuar aportando a la sociedad. Quiero decirles que en una justa como ésta no existen perdedores, pues todos ganamos al participar y compartir nuestros trabajos. Agradezco al jurado su imparcialidad y esfuerzo pues todos los trabajos concursantes están llenos de excelentes ideas y propuestas concretas.  Felicidades a todos.”

 

 

 

 

 

 

(Izq.) Víctor Lara Martínez y Rafael Mijares Alcérreca. Imagen:© JLV, 2011.

Asimismo, en este evento fue nombrado Miembro honorario de la Academia Nacional de Arquitectura Capítulo Guadalajara, el arquitecto Rafael Mijares Alcérreca, “por su sobresaliente trayectoria profesional y el apoyo incondicional que siempre nos ha brindado”, según lo manifestó el presidente del Capítulo, arquitecto Víctor Lara Martínez. El arquitecto Mijares, fue socio de Pedro Ramírez Vázquez y autor de diversas obras con motivo de las Olimpíadas México 68, entre otras.

Las obras presentadas en la  7ª Bienal de arquitectura Jalisciense/Miguel Aldana Mijares, estuvieron expuestas al público del  3 al 7 de octubre y, posteriormente, en el ITESO, la Universidad Jesuita de Guadalajara.

 

 

 

 

 

 

 

Rafael Mijares, Juan Lanzagorta, Francisco Serrano y Jenaro de Silva.


Sobre señalética

Señalética en Zapopan y anuncio en la Basílica. Imágenes: JLV, 2004.

Por Rodolfo Encarnación
Académico del ITESO

 
El objetivo de esta visita extraordinaria al Centro Histórico de Zapopan nos permite (a los profesores) proveer a los alumnos de una serie de apreciaciones y precisiones que éstos registran desde su propia perspectiva permitiéndoles, en base a esta experiencia, establecer los grados de sensibilidad y concienciación necesarios para sus futuras propuestas y proyectos.

Durante el trayecto y mientras caminábamos, fueron señalándose las características del entorno: la oportunidad de espacios desaprovechados, la diversidad de texturas y colores, las fachadas (algunas con mejor mantenimiento que otras), el uso del suelo, las áreas jardinadas y especialmente las diversas actividades de sus moradores. El arquitecto Petersen, vecino del lugar, describió, de manera amena, cómo algunos personajes daban o dieron vida a la colonia ofreciendo sus mercaderías cotidianas. En el lugar, existen casas con generosos terrenos y se vive tranquilamente en un entorno arbolado y de calles empedradas, lo cual tiene dos ventajas: por un lado reduce de manera natural el tráfico y la velocidad de los vehículos y, en otro sentido, permite la recarga de los mantos acuíferos en la época de lluvias sin pasar por alto la temperatura ambiental.

En relación a la señalética y anuncios publicitarios constatamos que no se tiene una norma que permita establecer orden y buen criterio para la instalación de los mismos. Existe no sólo aquí, sino en general, una anarquía y contaminación visual, producto del oportunismo y escasa o nula cultura del diseño.

La señalización vial en la zona —una práctica tan empírica en el fondo y tan redundante en la forma y la técnica de su utilización— ha evolucionado más tarde con la aplicación del principio de señalizar, atendiendo necesidades menos genéricas y más particulares de información instantánea. La proliferación de la movilidad social, de los servicios públicos y privados, y del sistema de consumo de libre concurrencia, llevaron el principio de señalizar a desarrollar programas para necesidades específicas que son el objeto de la señalética.

La movilidad social no se manifiesta solamente en las autopistas; la complejidad de la vida contemporánea no está presente exclusivamente en la circulación rodada y peatonal. Es la misma organización social, con sus instituciones, sus comercios y con la cantidad y variedad de servicios que ofrece, la que interpone una serie de «escenarios» sucesivos en la trama de la vida cotidiana, que los individuos están obligados a atravesar, a circular en ellos y realizar acciones y operaciones diversas, no siempre sencillas.

Así nace, por necesidad, una serie más evolucionada de sistemas de información y orientación en el espacio y en las cosas: la señalética. Estas necesidades son las que definen su naturaleza, sus características y sus funciones, las cuales se analizan tomando como referencia su práctica antecesora: la señalización vial. El paso de la señalización a la señalética, así como cada uno de sus dominios, es de hecho un fenómeno de la complejidad social —en su sentido más literal— y de la comunicación de informaciones, la cual deviene una necesidad cada vez más importante y, precisamente por eso, demanda soluciones de más en más sofisticadas.

Señalizar es poner señales improvisadas o prefabricadas al espacio o cosas, partiendo de situaciones conocidas a priori. Señalética es un lenguaje desarrollado de signos específicos y, a la vez, el conjunto de criterios para su concepción y aplicaciones cuya característica principal es la adaptación a problemáticas precisas, siempre relativamente diferentes. Si bien el sistema señalético se funda en la señalización (marítima, ferroviaria y vial sobre todo), la extiende y la adapta a muchos otros dominios, universalizándola.

Al contrario de la señalización, la señalética se ocupa de programas específicos para problemas particulares. El diseñador señalético, ¿va a hacer todos los centros comerciales iguales, todos los aeropuertos iguales, todos los bancos iguales de la misma manera que todas las señalizaciones viarias son iguales con independencia de cual sea su entorno? Si cada arquitectura crea un entorno propio (comparemos el aeropuerto de los Ángeles y el de la Ciudad de México) y se impone con una personalidad particular, ¿la simbología señalética debe discurrir al margen de esta personalidad por imperativos normativos o debe integrarse y formar parte de esta personalidad arquitectónica y ambiental? Como podrá verse, la respuesta no es simple y debe buscarse en las principales premisas de la señalética. La señalética debe identificar unos determinados lugares y servicios (primero externamente, y luego al interior) y facilitar su localización en el espacio arquitectónico, urbanístico, etcétera. Esta información debe permanecer abierta a las motivaciones y necesidades de los usuarios a cada instante. En todo caso, debe dejarlo en libertad de decidir utilizar o no estos servicios, cuáles y en que orden, ya que serán los de sus propias preferencias o urgencias. Cada lugar tiene una morfología o una arquitectura determinada, casi siempre preexistente al proyecto señalético o que ha sido concebida, en la gran mayoría de los casos, con independencia de la futura aplicación señalética. El problema se origina a causa de la división de las tareas (todavía el modelo taylorista) divididas en estapas, en las que la obra arquitectónica corresponde a la primera; la intervención del ingeniero y el ergonomista en la organización a la segunda fase y, a la tercera, al final, el diseñador señalético entra en escena. Esta escisión del conjunto en partes separadas es una de las primeras causas de desorden.

Por supuesto que al existir una estructura arquitectónica determinada en la mayor parte de los casos (casas antiguas), existe una notable distancia temporal entre la construcción del edificio o del conjunto y su adaptación a un servicio abierto al público. Readaptar un espacio a unos fines muy diferentes, constituye un problema serio no sólo por lo que se refiere al acondicionamiento y la organización de los servicios y el trabajo, sino porque la estructura morfológica del espacio expresa otra cosa muy distinta de lo que deberá expresar la información señalética que en él se ubica. Todas estas situaciones comportan en si mismas una notable ambigüedad para el usuario circunstancial y si la señalética no incorpora otra lectura del espacio de acción, otros datos de conocimiento, sería absolutamente difícil e incluso imposible desenvolverse en él.

Sintetizando los aspectos implícitos, señalaré que la adaptación de la señalética al medio, que es una premisa fundamental de esta disciplina y uno de los principales factores diferenciales por relación a la señalización, se diversifica en una serie de constreñimientos: el espacio, en el sentido más general del término; el espacio total y los espacios parciales en que éste se subdivide; la morfología arquitectónica o del entorno;la organización del espacio en función de los servicios que se prestan al público; las distancias de visión de los paneles señaléticos, que determinan su tamaño y contraste; la iluminación ambiente: luz natural y/o artificial, o ambas a la vez, y la imagen de marca del espacio objeto de tratamiento señalético. Por lo que se refiere a las premisas propias del sistema señalético, consideremos que la principal es la economía generalizada, en el sentido de la máxima simplicidad, tanto en el lenguaje señalético como en el número de paneles y los sistemas de técnicos de construcción y montaje.

En relación con el lenguaje señalético, es esencial la adecuada adaptación de los recursos informacionales a sus capacidades expresivas. Ciertos tipos de información requieren el código lingüistico, mientras otros transmiten con mayor eficacia por medio del código icónico. Ambos pueden reforzarse a su vez con el código cromático.

Finalmente, debe tenerse presente la existencia de unas normas internacionales precisas, que constituyen una parte importante del lenguaje señalético gracias a la extensión geográfica de su implantación y que, por eso mismo, deben ser respetadas.

 

 

 

 

 

 

 


(Izq.): Rodolfo Encarnación y Carlos Petersen asesorando
a los estudiantes del taller Cinco del ITESO.
Imagen: JLV, 2004. 

Unidos por una democracia global

 

Imagen: Ana Sofía S

Imagen:  Ulises FloresPonna FerroAna Sofia S
 y Shimri Zameret.

 

Movimiento de los Indignados

El 15 de Octubre, unidos en la diversidad, unidos por un cambio global, exigimos democracia global: gobierno global por el pueblo, para el pueblo. Inspirados por nuestras hermanas y hermanos en Túnez, Egipto, Libia, Siria, Bahrein, Palestina-Israel, España y Grecia, llamamos también por un cambio de régimen: un cambio de régimen global.

En palabras de la activista india Vandana Shiva, hoy pedimos reeemplazar el G-8 (que representa a las ocho economías más desarrolladas en el mundo) por toda la humanidad, el G-7 mil millones (cifra que alude al número actual de habitantes en el planeta).

Las instituciones internacionales no democráticas son nuestro Mubarak global, nuestro Assad global, nuestro Gadafi global. Incluyen el FMI, la OMC, los mercados globales, los bancos multinacionales, el G8/G20, el banco central europeo y el Consejo de Seguridad de la ONU.

Como Mubarak y Assad, admitirse que estas instituciones dominen la vida de los pueblos sin su permiso.

Todos nacemos iguales, ricos o pobres, mujeres u hombres. Todo africano o asiático es igual a todo europeo o americano. Nuestras instituciones globales deben reflejar esto, ser derrocadas.

Hoy, más que nunca, las fuerzas globales modelan la vida de los pueblos. Nuestros trabajos, salud, vivienda, educación y pensiones son controladas por bancos, mercados, paraísos fiscales, corporaciones y crisis financieras. Nuestro entorno es destruido por la polución en otros continentes.

Nuestra seguridad está determinada por guerras internacional y el comercio internacional de armas, drogas y recursos naturales.

Estamos perdiendo el control sobre nuestras vidas. Esto debe parar. Esto parará.

Los ciudadanos del mundo deben de tomar el control sobre las decisiones que les afectan a todos los niveles, desde lo global a lo local. Esto es la democracia global. Esto es lo que pedimos hoy.

Como los zapatistas mexicanos, decimos “¡Ya basta. Aquí el pueblo manda y el gobierno obedece!”. Como las plazas tomadas en España decimos “¡Democracia Real Ya!”. Hoy llamamos a los ciudadanos del mundo: ¡Globalicemos la Plaza de Tahrir! ¡Globalizemos la Puerta del Sol!

Las organizaciones, asambleas y escritores que apoyan el texto son:

General del Pueblo de la Asamblea Puerta del Sol-Madrid; Asamblea Popular de Londres; Asamblea del Pueblo de Buenos Aires; Asamblea del Pueblo de Sao Paulo; Asamblea del Pueblo de Vigo; la Red Popular de España; la Asamblea del Pueblo Boston; Ocupa Melbourne; ATTAC España; Francia ATTAC; War on Want-Londres; Resistencia Globaliza-Londres; Italia Uncut; Democracia Real Ya Internacional; Fundación Gaia; Londres Egality; Berlín Egality; Red del Instituto para la Democratización global.

Los escritores que suscriben el manifiesto son la periodista e investigadora canadiense Naomi Klein; la científica, filósofa y escritora india Vandana Shiva; el lingüista, escritor y analista político estadunidense Noam Chomsky; el escritor y periodista uruguayo Eduardo Galeano, así como el filósofo y analista político estadunidense Michael Hardt.

Al final del manifiesto, los organizadores ofrecen un correo electrónico para que las personas que lo deseen dejen sus comentarios o apoyen con su firma la declaración: G7billion@gmail.com, o en twitter @G7billion.

*Texto recuperado de:

Página de Facebook: http://www.facebook.com/pages/United-for-Global-Democracy/281998261825102
Twitter a través de la dirección: #globaldemocracy
http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2011/10/17/92113205-difunden-intelectuales-manifiesto-de-apoyo-a-los-indignados-1

Francisco José Belgodere Brito

 

Modesto Aceves, Francisco Belgodere y Andrea Fellner.
Foto: JLV, 2011

 

Por Modesto Aceves

Hoy nos encontramos reunidos en Casa ITESO-Clavigero, un monumento artístico de la nación y propiedad del Iteso A.C., para reconocer la labor docente del arquitecto y doctor Francisco José Belgodere Brito quien ha dedicado 50 años de su vida a la educación y 31 años a la formación de arquitectos en esta casa de estudios.

El doctor Belgodere nació en su casa paterna, en el pueblo de San Ángel Tenanitlán, Distrito Federal, el 19 de marzo de 1938. Su educación Primaria, Secundaria y Preparatoria, corrió a cargo de los hermanos lasallistas en el Colegio Cristóbal Colón de la Ciudad de México. Cursó las carreras de Arquitectura e Historia en la Universidad Nacional Autónoma de México, así como la maestría y el doctorado en Historia en la misma universidad. Cuenta también entre sus estudios con un doctorado en Filosofía con especialidad en Historia del Arte Mexicano e Iberoamericano por la Universidad Complutense de Madrid, España.

Su interés por el patrimonio cultural inició a la edad de seis años cuando fue preparado para ser acólito por un tío sacerdote que era vicario en la parroquia de San Miguel Arcángel de la ciudad de México; parroquia cuyo edificio data del siglo XVII. Según cuenta el propio doctor, nunca podrá explicar cabalmente la fuerte impresión que le dio aquella hermosa construcción, causando un efecto muy positivo en él. Era como si el edificio le llamara a conocerle, recorriéndolo incluso a escondidas, sobre todo cuando los sacerdotes supieron que se perdía en todos los rincones del templo. Sucedió entonces que a los nueve años se cayó de una de las torres hacia la bóveda, a más o menos seis metros de altura. Afortunadamente no se mató, pero sufrió doce fracturas en una pierna. Con ello según dice, lleva la impronta de lo mucho que le atrae lo antiguo, en especial el arte y la historia.

Desde muy niño, se hizo muy aficionado a leer, sobre todo, temas de historia. En poco tiempo ya se le reconocía por sus conocimientos en historia de México, sobre todo del período virreinal, aunque sus lecturas incluían también la época prehispánica y el siglo XIX. Asimismo, Belgodere, gustaba de acercarse a la Edad Media, en la que con el tiempo logró convertirse en especialista, así como sobre otras épocas de su interés, ya que una cosa le iba llevando a la otra. Cuenta que en la secundaria se burlaban de él porque siempre llevaba un libro debajo del brazo o le veían leyendo a todas horas, por lo que tuvo que soportar bromas de los compañeros que incluso le quitaban los libros, llegando al extremo de quemar uno en su presencia.

Reconocido precisamente por esos conocimientos autodidactas, un buen día del año de 1961—en que aún cursaba la carrera de arquitectura en la UNAM—,  se enteró con sorpresa  de que una buena amiga suya de la infancia lo había recomendado para dar una clase para la que no encontraban profesor. Se trataba de la clase  Seminario de la Revolución Mexicana, a través de lo cual descubrió que, lo del magisterio, era su vocación: una actividad  a la que se volcó por el resto de  su vida. Poco tiempo después de esta primera experiencia,  inició sus estudios en la Facultad de Filosofía y Letras de la misma universidad y empezó a dar clases en la Escuela de Artes Plásticas de la Universidad Iberoamericana. Más tarde formó parte de un grupo de profesores que impartirían los llamados Cursos de Extensión Universitaria de la propia UIA, y guiarían excursiones por diferentes partes de la república, cosa que encabezaba el padre Ortolani, de la Compañía de Jesús.

Con el tiempo el doctor Francisco de la Maza (con quien mantuvo una relación de reconocimiento y aprecio mutuo) lo nombró su asistente para su cátedra en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, lo que le hizo pasar a ser profesor en la Escuela para Extranjeros de la misma UNAM, dependiente de la Facultad de Filosofía.  A partir del año 1967, la Dirección General del Profesorado de la UNAM  le otorgó una beca que concluyó en 1970. Como miembro del magisterio universitario, hizo algunos viajes por la República Mexicana,  Iberoamérica y Europa, para tomar fotografías con las cuales ilustrar sus clases de arquitectura y arte en general. A partir de 1975 fue becado por parte del gobierno español a través del Instituto de Cultura Hispánica y terminada ésta, se le otorgó otra por parte del Instituto Español de Migración, para hacer el doctorado en la Universidad Complutense de Madrid. Para ese entonces ya el 6 de julio de 1973 se había casado con María del Rosario Muradás Rodríguez, a quien cariñosamente llama Charo, con quien procreó en España a María Manuela. En España, el decano de la Facultad de Historia de la Universidad Complutense, don Manuel Ballesteros le pidió que impartiera conferencias, cosa que alguna vez hizo también don Enrique Marco Dorta, quien era el decano de la materia de Historia del Arte Virreinal Iberoamericano.

De regreso a México, fue reubicado en su antiguo puesto en la UNAM, donde por formar parte de un grupo de profesores a los que se llevaba por intercambio a otras universidades del país y del extranjero, lo enviaron a la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (cabe mencionar aquí que ya, en 1974, lo habían enviado a los Estados Unidos de intercambio). Posteriormente  le tocó venir a la Universidad Autónoma de Guadalajara y decidió quedarse a vivir aquí de manera permanente en esta ciudad por encontrarse aquí sus padres ya muy mayores.

Sus anteriores vínculos jesuitas lo motivaron a incorporarse al ITESO en donde ha permanecido a lo largo de estos treinta y un últimos años, siendo distinguido como padrino de varias generaciones y dándose a querer entre sus alumnos que le han manifestado diversas muestras de cariño y atenciones, aunque como él dice, “por como está el mundo siempre habrá algunos que no me  puedan ver.” Y al mismo tiempo que impartía cátedra en la Universidad Jesuita de Guadalajara, lo hacía en la Universidad del Valle de Atemajac y en la Maestría en Restauración de la Universidad de Guadalajara;  y desde 1986 ha impartido la clase de Arte Sacro y Filosofía de la estética a los frailes franciscanos de Zapopan.

Don Francisco, se ha dado tiempo para dedicarse también a escribir, siempre consciente de que ya es tiempo de devolver a los demás algo de lo que se le dio. Su  primer libro fue su tesis de licenciatura en la Facultad de Filosofía y Letras, publicado por el Instituto de Investigaciones Estéticas de la propia UNAM, intitulado: El retablo de San Bernardino de Siena, en Xochimilco, D.F. Estudio formal y simbólico religioso. Después siguieron: El convento de El Carmen de San Ángel, D.F., Ed. Comisión Nacional de Arte Sacro; Curso vivo de historia de Michoacán, Tomos I y II, Ed. Fímax, Editores; Catálogo de construcciones artísticas civiles y religiosas de la ciudad de Morelia, publicado por la UNAM, la Universidad Nicolaíta y el Gobierno de Michoacán, realizado junto con Esperanza Ramírez; Obispos mexicanos del siglo XX, Editado por Libros Católicos y El espíritu lo guió. Anecdotario de la vida del beato Rafael Guízar y Valencia. Ed. Libros Católicos.

Escribió también la monografía de El teatro Degollado, de la que se han editado 4 re-impresiones realizadas, las dos primeras, por el Instituto Jalisciense de Bellas Artes; la tercera por el Gobierno de Jalisco y la cuarta por  el Ayuntamiento de Guadalajara.

Otros libros escritos por Francisco Belgodere, algunos de los cuales cuentan con varias re-impresiones, son los siguientes:

Testimonios de Fe. Fundice Occidente; Personajes ilustres de Jalisco. Ed. Gobierno de Jalisco; Prólogo y notas a la Historia de la conquista de México de Antonio de Solís y Rivadeneira. Ed. Historia 16, Madrid; El mural de Zapopan. Ed. Ayuntamiento de Zapopan; El antiguo hospital de El Refugio de Tlaquepaque. Ed. Congreso del estado de Jalisco; El convento de Santa Teresa de Guadalajara. Ed. Congreso del estado de Jalisco; Ética para todos. Ed. Congreso del estado de Jalisco; Sucinta noticia sobre la historia de la música iberoamericana. Ed. Particular; Historia y geografía de Guadalajara; Ruta franciscana de Zapopan. Ed. Secretaría de Cultura del gobierno de Jalisco; Pedro Moreno, el héroe del Fuerte del Sombrero. Ed. Secretaría de Cultura del Estado de Jalisco. Y en la actualidad espera en prensa el título: Teatros centenarios de Jalisco (Degollado, Rosas Moreno y Atequiza) que será editado por la Secretaría de Cultura del Estado de Jalisco. Asimismo, ha escrito cientos de artículos periodísticos de opinión y de temas afines a su profesión en el semanario “Por Escrito” de Guadalajara, en diversos diarios de esta ciudad y en revistas nacionales y extranjeras y coordinado la edición de varios libros que no son de su autoría. Fundó y dirigió la revista de “Fundice Occidente”.

A partir de 1995, inició su trabajo en el sector gubernamental ocupando diferentes puestos de dirección, tanto en la Secretaría de Cultura como en la Secretaría General de Gobierno y en los ayuntamientos de Guadalajara y Tlaquepaque. A lo largo de veintidós años ininterrumpidos, mantuvo un programa de radio en la emisora Radio Metrópoli de Guadalajara, cada ocho días, con temas alusivos a la cultura de México. Entre sus obras de restauración se cuentan: El retablo de Xochimilco; El Carmen de San Ángel; El Carmen de Salvatierra (1ª. Etapa); El Carmen de Orizcaba (1ª. Etapa); La Profesa, D.F. (1ª. Etapa); La Santísima, D.F. (1ª. Etapa). Su altruismo se constata de manera especial al revisar que sirvió como chofer voluntario en la Cruz Roja del D.F., haciendo guardia por varios años, cada ocho días y durante días especiales del año.

El doctor Belgodere ha sido una persona muy inquieta toda su vida. Hombre de Dios, profundamente religioso, casi monacal. Melómano empedernido que gusta de la carpintería y la mecánica automotriz. Amante de los Mercedes Benz y de los buenos autos. Siempre ha cuestionado la historia oficial y ha buscado reivindicar a aquellos personajes que, como él dice, tienen leyenda negra. Ha procurado prevenirnos con singular enjundia de los peligros del imperialismo yanqui e inculcarnos el amor por México, por lo prehispánico, por lo virreinal, por lo mestizo y por lo español.

Pero más que por todos sus títulos, publicaciones y restauraciones, hoy reconocemos que a lo largo de estos años, ha dejado una huella en aquellos que hemos pasado por sus clases. Independientemente de sus conocimientos en historia o música, sus principales lecciones han sido de educación, caridad fraterna, justicia y bondad.

Permítanme aquí, compartirles un recuerdo personal: mi primer acercamiento con el arquitecto Belgodere en la universidad. Nos había aplicado el primer examen de la clase de Historia de la Arquitectura I, en el cual un servidor había sacado una buena calificación pero mi examen tenía un sinfín de acentos corregidos con pluma roja. No le di mayor importancia en virtud de que, desde hace mucho, suelo escribir con mayúsculas; pero las situación cambió cuando una compañera me hizo saber que aunque el examen ostentara la calificación puesta por el profesor, éste no la pasaría a la lista hasta que hubiésemos escrito manualmente 30 veces la regla de ortografía que se hubiera quebrantado. De esta manera fue grande mi indignación ya que yo tendría que escribir 90 renglones con las frases de “todas las agudas terminadas en n, s, o vocal se acentúan”,  “todas las graves que no terminen en n, s o vocal se acentúan” y por último “todas las esdrújulas se acentúan.”

Airado por semejante disposición obligatoria, digna de cualquier escuela primaria, me dirigí al escritorio del arquitecto a preguntarle el porqué debería escribir tantas veces las reglas de ortografía, a lo que sencillamente me contestó: “por favor”. Ante semejante respuesta, tan amable y tan educada, no me quedó sino ir directamente a cumplir con lo solicitado. Esta fue la primera lección importante que me enseñó de la vida: saber tratar bien a tus semejantes. Hoy estamos aquí para compartir con él la tarde y brindarle nuestras muestras de aprecio.

Muchas gracias doctor Belgodere por estos 50 años dedicados al magisterio y en especial por estos 31 años en el ITESO. Gracias por tu amistad, tu paciencia y dedicación, pero sobre todo, gracias por ser un hombre bondadoso y ser esa tu primera lección de vida.

Muchas gracias.

Guadalajara, Jalisco, 11 de octubre de 2011

Modesto Alejandro Aceves Ascencio

Sobre Una arquitectura del alma

Pepín Hernández Laos. Foto: JLV, 2011

 

Por Juan Lanzagorta Vallín

A raíz de la charla impartida por José Hernández Laos, Pepín, con motivo de las Jornadas de Arquitectura 2011 del ITESO, denominada Una arquitectura del alma, decidí reflexionar sobre el tema. Lo hago, recurriendo al texto escrito por el expositor en 2008 y consciente de que dicho texto no contiene la riqueza de la espontaneidad y vehemencia con la que el autor abordó el tema ante un gran número de arquitectos en formación en el auditorio Pedro Arrupe del ITESO.

En la introducción del tema, el autor hace alusión al artículo Ornamento y delito, del austriaco Adolf Loos, que ubica como el parteaguas donde la arquitectura moderna aparece en el escenario con una preocupación evidentemente centrada en el objeto arquitectónico y que, posteriormente, trascenderá hacia una preocupación por las formas de vida, la cultura y la vida del planeta; esto es, donde la arquitectura moderna aparece por primera vez como un movimiento filosófico con la clara intención de cuestionar y desvestir a los edificios de los ropajes y bisuterías del pasado, de frente a la realidad de una sociedad industrial en auge, que con el tiempo evoluciona y llega a tener en cuenta como principal preocupación ya no los estilos sino la ciudad y el entorno; responsabilidad que el autor le aduce en parte al arquitecto suizo-francés, Le Corbusier: el hombre que se atrevió a definir la arquitectura como “una máquina para habitar” en el libro de su autoría, Vers Une Architecture, escrito en 1923, lo que causó en su momento —y aún hoy en día—, grandes desacuerdos y crispaciones entre los críticos y los arquitectos en general, abstraídos entonces en la pureza de los volúmenes de la nueva arquitectura vigorosa y desafiante; un libro que el autor menciona en el texto y un arquitecto francés al que le concede también el mérito de haberle proporcionado “la clave del sentido profundo de la arquitectura.”

Bajo estas consideraciones, sin dejar de mencionar la importancia que tuvieron las instituciones en la evolución no solo de la arquitectura sino de las ciudades, como fueron la Bauhaus de Wropius y artistas como Sant´Elia y Teo Van Doesburg, Pepín entra de lleno al tema de su interés, a través de hilar con gran maestría el pensamiento de distintos e “influyentes pensadores” con el propósito de tejer y aclarar su propia visión de lo que la arquitectura, específicamente la casa en sus diferentes etapas, significa y ha aportado a la evolución de la raza humana, y cómo este concepto ha traspasado los límites del cuerpo y de la piel para transmutar en un concepto más amplio e incluyente como lo es el planeta y el cosmos inclusive.

Ted Honderich, Mircea Eliade, Gastón Bacherlard, Sir Herbert Tead, Joseph Campbell, Edgar Morin, Lao-Tse, Carl Jung, Frank Lloyd Wright, Walter Gropius, James Lovelock, Peter Russell Pierre Teilhard de Chardin y Ken Wilber, son los ilustres “invitados” a la fabricación de la madeja teórica, para producir el hilo que habrá de ayudarnos a propiciar y generar opiniones sobre el tema que plantea Pepín a través de seis conceptos claves: In illo tempore, la Casa germinal, la Casa natal, la Casa moderna, la Casa planetaria y la Casa cósmica, todo un verdadero viaje a través de la historia de la arquitectura ¿y del hombre? narrada en forma lineal o cronológica, lo que ayuda a comprender el proceso evolutivo de tal manera que sorprende lo inédito que parecen ser los conceptos esgrimidos sobre temas ya discutidos con vastedad en múltiples foros y escuelas, con otra salvedad: además del rigor histórico, el autor se expresa en forma poética y didáctica, de tal suerte que además del aprendizaje generado, logra conmover a quien lo lee y “escucha”, haciendo del momento una verdadera experiencia.

Veamos: refiriéndose al In illo témpore o tiempo ido, el autor dice: “Existe una realidad de eterno presente, donde el ayer y el mañana aún no han nacido para marcar la existencia humana. Los seres vivos, incluido el hombre, habitan el instante supremo que los unifica con el entorno en el que se desenvuelven sin otra ocupación que disfrutar de su existencia. Es el origen del alma.” Más adelante, expresa: “Como un recuerdo de su habitación en el paraíso, in illo témpore, la humanidad penetra al vientre de la Tierra para depositar en su profundidad la semilla de su conocimiento (…) En el vientre de la Tierra, el conocimiento del hombre, primero, y el fuego, posteriormente, inseminaron la oscuridad de su recinto para engendrar la Casa germinal. (Así) el hombre da nacimiento al espacio primordial que, como el devenir de las edades, se convierte en la arquitectura (…) Del arquetipo inicial de re-creación del paraíso perdido, la casa asimila la necesidad humana de encontrar respuestas para su habitación después de la muerte (…) Tal es el alcance del alma en la arquitectura, el cual se muestra con mayor evidencia con el advenimiento de la verticalidad conseguida en la Casa natal (…) La creación de las ciudades viene a ser una consecuencia de esta creciente concentración del hombre en su habitación en el mundo (…) que produce un rompimiento y una creciente pérdida del alma de la arquitectura. La Casa moderna ha nacido (…) La concentración de grandes poblaciones en el entorno industrial establece una nueva condición de ser en el mundo: se produce la separación del hombre y la naturaleza, sustituyéndola con nuevas condiciones urbanas, las cuales habrán de transformar a la casa como una máquina de habitar (…) Con la Casa moderna, el alma de la arquitectura cambia su fisonomía, su realidad de extensión viva de la condición humana (…) Pero aún existe (en la Casa cósmica) otra frontera más abierta, más extensa, tanto en el espacio como en el tiempo. Determinada por el origen cósmico de la vida (…) De tal forma, el origen del hombre está enclavado en las estrellas y este origen estelar infunde su carácter cósmico al alma de la arquitectura, al estar enclavado desde su nacimiento en la Casa germinal.”

Como lo podemos constatar, el autor logra con unas cuantas líneas centrar las premisas fundamentales de su texto justo en el corazón de la reflexión que pretende y propone discernir a sus lectores: contemplación, integración con la naturaleza, inseminación, búsqueda de respuestas a la necesidad de habitación y verticalidad en in illo témpore, la Casa germinal y la Casa natal; creación de ciudades, ruptura, pérdida del alma de la arquitectura, separación del hombre y la naturaleza en la Casa moderna. Sustentabilidad, una nueva condición del alma de la arquitectura, una Sciencia Nuova en la Casa planetaria y, finalmente, en la Casa cósmica, el origen cósmico de la vida y del hombre, las estrellas como origen y destino de la humanidad, lo que conduce a “unir el Final con el Principio.” Esto, a través de un círculo virtuoso que relaciona lo terrenal con el cosmos de manera única e inseparable, que exige y propone, en especial a los arquitectos, otra visión y forma de comprender y abordar la arquitectura y la vida misma con el propósito de transformar la realidad egocéntrica que prevalece en la política, la educación y los negocios inmobiliarios en la actualidad, en una verdadera arquitectura para la vida.

El libro: Una arquitectura con alma de Pepín, define con precisión —a través del tiempo imaginado o Paraíso terrenal, el conocimiento, la decadencia, la concienciación y el destino de la casa humana—, la relación inseparable que existe entre el Cosmos y la Tierra, la Naturaleza y la Arquitectura, la Vida y el ser humano, el Homus y el Cosmos. Finalmente, de los textos invitados en este libro, resalto lo dicho por Gastón Bachelard: “Relacionando el sentido del espacio con la estructura del alma, consideramos su similitud con una casa. Su piso superior ha sido construido en el siglo XX, la planta baja data del XVI y un examen minucioso de la construcción demuestra que se erigió sobre una torre del siglo II. En los sótanos descubrimos cimientos romanos, y debajo de éstos se encuentra una gruta llena de escombros sobre cuyo suelo descubrimos herramientas de sílex en la capa superior, y en las capas más profundas restos de la fauna glaciar. Esta sería, más o menos, la estructura de nuestra alma.”

Una arquitectura del alma es un texto obligado para quienes perciben la necesidad de continuar reflexionando sobre este tema de vital interés para los habitantes de cualquier ciudad, en especial, para los profesores y arquitectos en formación.