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El barrio con su movilidad, sustentable e incluyente


Barrio de Mexicaltzingo. Foto: JLV, 2010

Por Enrique Nafarrate Mexía

La ciudad es la morada de un conglomerado de personas y familias en una geografía, dentro de una estructura espacial, que busca fuentes de trabajo y todo tipo de servicios con sus satisfacientes humanos, para mejorar su calidad de vida. Esta comunidad requiere del aprovisionamiento de alimentos; de servicios de salud e higiene; de sistemas de educación y ciencia; de servicios municipales; de instalaciones deportivas; de asistencia social; de comercio y oficinas; de comunicaciones, sistemas de circulación vehicular y transportes; de cultura y ocio; de bancos y servicios financieros; de instalaciones gubernamentales y administrativas; de viviendas; de industria y artesanías; de protección civil; de recreación; de entretenimiento e interés visual; de religión: de turismo y de varios servicios como gasolineras, estacionamientos, aseo y basura; mobiliario urbano; señalizaciones; estacones de monitoreo ambiental; bio-urbanismo y eco-urbanismo; agricultura urbana, el desplazamiento de personas por la ciudad, etcétera. Además, el intercambio humano en los espacios de la ciudad, con su política urbana, en la solidaridad social y su integración que se obtiene a través de las relaciones sociales, comunitarias, interpersonales e interfamiliares. Es así como una ciudad se debe organizar en sus barrios, diseñados para que el morador o protagonista de la vida urbana encuentre a distancia peatonal todos los requisitos y requerimientos de la vida familiar básica, esto es: alimentos, ropa, escuelas, salubridad e higiene, espacios de encuentro, templos y, de ser posible, el trabajo dentro de un medio ambiente ecológico. Fuera de este ambiente del barrio, es necesario salir de su área para realizar actividades especializadas. La metrópoli de Guadalajara cuenta con barrios tradicionales que se deben fortalecer en sus Centros de Barrio para que sus moradores puedan vivir en forma autosuficiente, esto es, para que no necesiten salir de su barrio para satisfacer sus requisitos y requerimientos primarios, ecológicos y sustentables. La movilidad dentro del barrio será preferentemente peatonal y en bicicleta, utilizando las vías recolectoras y sus andadores. Para abordar o iniciar el rediseño de una ciudad o metrópoli, es conveniente iniciar por localizar los barrios tradicionales y las colonias o fraccionamientos que operan como tales. A continuación el área de la metrópoli se completa creando los nuevos barrios que integren a toda la población restante, aprovechando las vialidades existentes según el criterio que se describe más adelante.

¿Qué es un Barrio?

De acuerdo con el Diccionario de la lengua española, Barrio es “Cada una de las partes en que se dividen los pueblos grandes o sus distritos” o “toda subdivisión con identidad propia de una ciudad, pueblo o parroquia” (Wikipedia). No obstante, para efecto del presente ensayo, se entiende por barrio: Una célula urbana habitacional, autosuficiente que cuenta con su Centro de Barrio donde se localizan todos los servicios básicos para satisfacer los requisitos y requerimientos de los vecinos.

El criterio para definir el espacio del barrio se basa en la movilidad peatonal, con el objeto de que los vecinos que viven más retirados del centro del barrio, solo caminen de 800 a 900 metros para llegar al centro barrial, con un tiempo aproximado de 10 minutos. Tomando una retícula de 9 manzanas por 9 manzanas, tendríamos 81 manzanas con una población de aproximadamente 6,000 a 8,000 vecinos. Si las manzanas son de 100 metros por 100 metros aproximadamente, la superficie del barrio seria de 810,000M2. Respetando 9 manzanas para el Centro del Barrio. El centro del barrio contaría con:

- Plaza en una manzana, preferentemente con portales, donde llegarían las calles recolectoras arboladas.
- Iglesia con servicios apostólicos, pudiendo ser una Parroquia.
- Centro administrativo municipal, con policía, correo y telégrafo.
- Centro comercial con mercado, tiendas de ropa, boutiques florería.
- Centro escolar con primaria y secundaria.
- Centro cultural con biblioteca y cines.
- Centro deportivo.
- Centro medico con farmacia.
- Restaurantes, cafés, bares, refresquerías, cervecerías, neverías.
- Gasolinera con taller para autos y lavado de coches.
- Estacionamiento para vehículos de motor, bicicletas, taxis y bicitaxis.
- Puestos de revistas y periódicos.
- Oficinas para profesionistas. Bancos .
- Los autobuses pasarían por las vías locales, esto es, por la periferia del barrio.

Movilidad urbana

La movilidad urbana o accesibilidad sustentable e incluyente, es la forma de desplazarse las personas eficientemente en la ciudad, ya sean mayores, jóvenes o niños y las personas que cuentan con capacidades diferentes, teniendo un profundo respeto por los usuarios de las calles y el medio ambiente. El peatón es el protagonista de la movilidad urbana sustentable e incluyente, en sus desplazamientos peatonales se minimiza el costo energético, la contaminación y se reducen los riesgos humanos producidos por accidentes de tránsito, así mismo, fisiológicamente le es muy benéfico al vecino caminar. El desplazamiento de personas dentro de una ciudad, para acceder a los servicios especializados de educación, de salud e higiene, de trabajo, de recreación y abastecimiento de víveres, de ropa, de ocio y deportes deben pensarse en el sistema del transporte motorizado menos contaminante atmosféricamente y que consuma menos energéticos no renovables, menos ruidos y que prevea los accidentes viales, el peligro y la congestión de la circulación. Se debe tender a incrementar la calidad de vida de los ciudadanos, mediante el ocio personal con el tiempo ahorrado en la movilidad urbana sustentable. La movilidad urbana o accesibilidad se vincula con la necesidad de obtención del bien, del servicio o del contacto buscado desde un determinado origen, e incorpora elementos espaciales temporales y tecnológicos. El grado de movilidad se mide considerando los costos de desplazamiento efectuados para satisfacer las necesidades, así como la capacidad y estructura del sistema de transporte local. Lograr los objetivos ambientales y sociales de movilidad urbana en el crecimiento urbano desordenado, aumenta desproporcionadamente los costos de desplazamiento al trabajo con grave perjuicio para los pobres, que también sufren el deterioro del ambiente y de la seguridad vial personal. El urbanismo que aleja los equipamientos, los empleos y comercios de la vivienda, destruye el acceso a éstos a pie o en bicicleta, de modo cómodo y atractivo. La vialidad de la Metrópoli Guadalajara se debe basar en el barrio, la vialidad urbana debe permitir y respetar la vida interior del barrio.

Por este motivo:
-A las calles interiores del barrio, las llamaremos “Vialidad Local (VL)”.
-A las “Vialidades Subcolectoras (VS)” son las avenidas perimetrales al barrio.
-A las “Vialidades Colectoras menores (VCm)” son las calzadas que envuelven de 6 a 9 barrios.
-A las “Vialidades Colectoras (VC)” son los bulevares de circunvalación que circundan a más de 10 barrios y las diagonales del sistema vial.
-A las “Vialidades Principales (VP)” son los periféricos que deben contar con un ancho suficiente para construir interiormente pasos a desnivel.

Por último, las ‘’Vialidades Regionales (VR)’’ son las avenidas que conectan con carreteras, debiendo contar con el ancho suficiente para construir pasos a desnivel en sus nodos. (Nomenclatura del Código Urbano del Estado de Jalisco, México).

La Guadalajara Metropolitana continuará creciendo en un futuro, como ha crecido hasta el día de hoy, obligando a la planeación urbana vial, a verse en la necesidad de abrir y construir vías colectoras y vías rápidas en el futuro próximo. Este requisito obliga y conviene realizarlo lo antes posible para lograr una adecuada eficiencia en la vialidad, competitividad y mejorar la calidad de vida de la metrópoli. Las formas de la movilidad se logran mediante:

1 – El peatón normal y el de capacidades diferentes, son los protagonistas de la ciudad, en todas sus edades.
2 – Los vehículos o transportes se clasifican en:

2.1 Los de acción humana que son las bicicletas y los bicitaxis, que utilizan las ciclovias o ciclopistas, estos medios son para distancias cortas y medianas, para mayores pueden dejarse las bicicletas en los estacionamientos de relevo y tomar o moverse en el transporte público colectivo.
2.2 Los de tracción animal, que son las calandrias, los carretones tirados por burros, mulas o caballos. Se sugiere que la ciudad cuente con paseos hípicos para caballos charros y de silla inglesa
2.3 Los motorizados, que vienen siendo:

2.3.1 Las motocicletas, las motonetas y las bicimotos.
2.3.2 Los automóviles en sus versiones de particulares, empresariales y taxis.
2.3.3 Los autobuses urbanos y foráneos, el Metrobús, los trolebuses y el metro o tren, que son el transporte público colectivo. Por último,
2.3.4 Los camiones, las camionetas y tráilers, que ofrecen el servicio de carga y descarga.

De todas estas formas de la movilidad, la que más afecta a la sustentabilidad y a la ecología, es la de los vehículos motorizados, sobre todo el automóvil particular, por su gran número, que para Guadalajara, en el año 2007, fueron 2.7 habitantes por cada automóvil, con un crecimiento del parque vehicular de 1’549,708 aumentando por día en 376 automóviles en promedio, lo que indica el inminente peligro de colapso de la ciudad. Se requiere que las distintas formas de transporte público colectivo, cuente con acceso a toda la ciudad, con el objeto de que las personas que actualmente se desplazan en automóvil, utilicen en vez de éste al transporte público eficiente y en caso de vivir en zonas que no llegue el transporte público, se acerquen a éste y dejen su automóvil en un estacionamiento de relevo, para continuar su viaje en el transporte público colectivo. Con esto se conseguiría que los automóviles se movieran por la periferia de la ciudad en vías de ramales y troncales, dejando las calles alimentadoras de los barrios para el acceso a viviendas. Es muy importante que la población comprenda que cualquier tipo de forma de movilidad es requerido para la metrópoli de Guadalajara, deseando nuevas tecnologías para un futuro. Síntomas de Guadalajara Metropolitana:

- Acelerado crecimiento urbano.
- Urgencia de prestación de servicios públicos municipales.
- Falta de completa seguridad en la ciudad.
- Frecuentes índices de contaminación no aceptables.
- Aumento de distancias en los desplazamientos.
- Baja densidad de construcción y de habitantes en hectárea.
- Condiciones no aptas para mejorar la competitividad.
- Modelo de transporte público colectivo desarticulado y obsoleto.
- Combustible (diesel) de alto azufre. – Daños significativos a la salud en general. La salud de los ciudadanos depende de la salud de su ciudad.
- Uso del automóvil privado por una o dos personas, en vez de cinco ocupantes.
- Faltan formas de desplazamiento más sustentables, utilizando modos de transporte más eficientes para reducir el impacto sobre los ciudadanos y el medio ambiente, solución que proporcionarán las nuevas tecnologías.
- La red de aguas negras tiene que soportar al agua pluvial, originando muy graves problemas.

¿Qué tipo de ciudad queremos para Guadalajara Metropolitana?

1– Que sea una obra de arte y se integre con su paisaje.
2– Que su arquitectura como debe ser, también sea una obra de arte.
3– La vivienda:

3.1 Arquitectura ecológica (verde), sustentable, con terraza y jardín.
3.2 En su azotea, acondicionada para agricultura urbana.
3.3 Con instalación de paneles solares para producir energía eléctrica, calentar agua y con un horno culinario. Aprovechar la energía eólica para producir electricidad, en caso de contar con viento suficiente.
3.4 Estacionamiento suficiente para automóviles que debe estar dentro de la propiedad, dado que el arroyo de las calles solo debe ser para la movilidad motorizada, animal y de bicicletas, los peatones en banquetas.
3.5 Tender al aumento de una alta densidad de construcción a una densificación, en forma ecológica y sustentable.

4– De la movilidad peatonal fuera de la vivienda y dentro del barrio:
4.1 Banquetas amplias, sin obstáculos, donde las personas puedan pasear los carros de los bebes con toda seguridad y con vialidad en las dos direcciones.
4.2 Banquetas con sombra de árboles y recorridos ecológicos.
4.3 Cruce de calles alimentadoras con toda la seguridad para el peatón,tomando en cuenta a las personas con capacidades diferentes.
4.4 El área central del barrio, con movilidad únicamente peatonal, con portales en su arquitectura y en su periferia, estacionamientos cubiertos para vehículos de motor, bicicletas, bicitaxis y taxis.

5– La movilidad fuera del barrio:
5.1 El transporte público fuera del barrio debe ser eficiente, rápido, limpio, cómodo y sus instalaciones apropiadas para este fin.
5.2 Estacionamientos públicos de transbordo para automóviles y bicicletas.
5.3 Estacionamientos públicos para vehículos (automóviles y autobuses) y bicicletas en el área central periférica de la metrópoli, suficientes y limpios.
5.4 Lograr estrategias para la movilidad vehicular motorizada para que sea más rápida y segura, apoyando a la competitividad.
5.5 El tren (metro) debe extenderse subterráneo por toda la ciudad, con estaciones limpias y de gran belleza. La metrópoli requiere de todo tipo posible de transporte público; el macrobús requiere de más líneas, cubriendo recorridos que no cubre el tren; los autobuses por su parte, realizando su servicio en el entramado restante; y los taxis con las bicitaxis apoyarían los casos especiales.

6– La seguridad dentro de la metrópoli debe ser total, cero amenazas a la vida privada, al secuestro en todos sus tipos. Así como a los robos de viviendas, negocios, industrias y camiones tráilers.

7– La solidaridad y confianza debe ser la nota preponderante en la sociedad.

8– El vivir en el placer, alegría y felicidad del espacio urbano, tanto de día como de noche, en su belleza del medio ambiente natural y de su arte urbano.

9– La vida en el ocio para los adultos mayores, en plazas, cafeterías y jardines, así como espacios públicos para reunirse jóvenes y otros para niños.

10– Celebración de fiestas en los barrios, con invitación a los restantes urbanos.

11– Comercio especializado internacional.

12– Realizar días de ciudad los domingos, para los que viven fuera de la ciudad.

13– Mercados de abastos, terminales de autobuses foráneos suficientes.

14– Clubes deportivos y gimnasios suficientes.

15– Que Guadalajara llegue a ser una Metrópoli Mágica.

GUADALAJARA METRÓPOLI CON SUS MUNICIPIOS: Guadalajara, Zapopan, Tlaquepaque, Tonalá, Tlajomulco de Zúniga, El Salto, Juanacatlán, Ixtlahuacán de los Membrillos.

Enrique Nafarrate en el ITESO, 2011

 

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Transmuta /Jornadas de Arquitectura ITESO

 

Por Juan Lanzagorta Vallín


Las Jornadas de Arquitectura 2011, organizadas por la escuela de Arquitectura del Departamento del Hábitat y Desarrollo Urbano del ITESO, iniciaron con la participación del legendario arquitecto tapatío José Hernández Laos, mejor conocido como Pepín. Esta fue su primera reaparición pública en un foro universitario, después de cinco años de haber dejado la docencia en la Universidad jesuita de Guadalajara. Su disertación involucró a la creatividad, un tema que lleva décadas explorando a través de diversas manifestaciones: el objeto arquitectónico, la pintura, la docencia, comprenderse a sí mismo así como al mundo que lo rodea, y la escritura. Su discurso versó también sobre un breve documento de su autoría, llamado Una arquitectura con alma, escrito en agosto de 2008: una semilla que encontró en esta ocasión tierra fértil entre los estudiantes que se dieron cita para coincidir al encuentro con el maestro.

El objetivo de la charla estuvo encaminado “a mostrar la existencia del alma de la arquitectura.” Para lograrlo, el también maestro en educación hizo mención a la fenomenología creada por Edmund Husserl a principios del siglo XX, que intenta distinguir entre las propiedades perceptuales y las abstractas, cuyos alcances fueron ampliados tiempo después por Martin Heidegger, quien los vincula con el ser en el mundo, y con ello con el entorno, en tanto que, posteriormente, Gastón Bachelard los enfoca a “la exploración y reflexión de la expresión poética.”

Hernández Laos dividió su intervención en seis temas relacionados con la casa del hombre o casa humana que trasciende los techos y paredes para abarcar al planeta mismo, de la siguiente manera:

“En el primer tema se aborda la existencia del tiempo ido —In illo témpore— de una existencia generatriz enclavada en las profundidades abismales de la naturaleza humana. El segundo tema se vincula la Casa germinal, o vientre terráqueo en el cual nos engendramos con la arquitectura. En el tercer tema exploramos las consecuencias de habitar en la Casa natal agrupados ya como grupo familiar. En el cuarto tema, comunicamos la influencia que la Casa moderna ha tenido en nuestra modificación existencia. En el quinto tema, la Casa planetaria, se establece el diálogo creativo que se requiere para transformar o transmutar (término utilizado para estar ad hoc con el nombre de las Jornadas) la crisis vital en que nos encontramos en la actualidad. El sexto tema, la Casa cósmica se presenta desde una perspectiva metamoderna, la inclinación hacia la trascendencia que nos acompaña como especie desde nuestro origen vivo. Finalmente, a manera de conclusión —o como un código proyectual—se tiene la intención de unir el final con el principio, con el doble propósito de poner la clave en el arco de nuestra imaginación poética, por un lado, y de abrir nuevas puertas y ventanas para la acción creativa de la arquitectura de hoy y del mañana, por el otro.”

Pepín Hernández Laos habló también de la idea de la “intencionalidad” o intención en arquitectura. Se trata de un concepto clave no solo en toda obra arquitectónica sino en la vida de cada persona, vinculado con la ética que tiene que ver, a su vez, con la actitud y visión que sobre la vida tienen los seres humanos. “Es la intención la que guía las acciones humanas”, decía san Agustín, lo cual podemos comprobar a través de la cotidianidad de la vida, un concepto que el expositor nos recordó con creces en su participación.

La charla vehemente de Pepín —casi patriarcal—, denominada Una arquitectura del alma, sirvió a los jóvenes arquitectos y profesores en formación, a reflexionar sobre la esencia de la arquitectura, esto es, a discernir sobre el ser humano integral y su entorno, sobre Gaia la Tierra, y no en la superficialidad de las formas. Sirvió también para recordar a los presentes la importancia de ser reflexivos en la acción, en especial si se estudia en una universidad jesuita, y para enterarnos y debatir sobre su valiente definición de arquitectura elaborada después de analizar las propias de José Villagrán García e Ignacio Díaz Morales, al afirmar que la arquitectura es: “El hábitat del hombre integral”. Una definición con la que discrepo en principio, pues, la forma en que está redactada supone, al parecer, que si existe un hombre integral también existe otro que no lo es y, por lo tanto, su espacio habitable no podría considerarse arquitectura. No obstante, a diferencia de las definiciones de arquitectura acuñadas por los grandes pensadores de la disciplina a través de los siglos, la de Pepín está pensada para el hombre y no para el objeto, lo que marca una notable diferencia.

Por otra parte, la lectura de su documento permitirá a los interesados ahondar en cada uno de los temas tratados en esta charla con lo que lograrán unir el final con el principio, después del viaje realizado “a través de la evolución del alma de la arquitectura, con la finalidad de activar el ensueño, porque la intención esencial de toda poética es la inspiración”: una chispa inteligente producto de la reflexión y el trabajo perseverante más que de una divina gratuidad.

Sobre el ADN de la arquitectura

Por Nidia F. Martínez
Estudiante de Diseño Arquitectónico V (séptimo semestre).
Escuela de Arquitectura. ITESO.

 

El libro ADN de la arquitectura de Juan Lanzagorta Vallín, a pesar de su corta extensión, aborda temas bastante amplios y complejos sobre la arquitectura, a través de utilizar una forma simple de redacción que facilita su comprensión.

Al ser escrito por un arquitecto que a su vez imparte la clase de diseño a estudiantes de arquitectura, observa y explica el problema arquitectónico de una manera diferente a la que entiende mi generación, preocupada más por las formas que por el contenido: muchas veces nos dejamos llevar simplemente por las fachadas, por el diseño del edificio, los materiales, en sí por lo superficial; y es ahí cuando olvidamos que en la arquitectura no solo se trata de generar espacios “bonitos” sino de generar espacios funcionales, útiles y viables, que permitan un desarrollo o convivencia sana y placentera a los usuarios, y que a su vez sean éticos y estéticos.

De este libro, considero interesante también el capítulo referente al “espacio”, pues este concepto es el que diferencia a la arquitectura del Arte (con mayúsculas). Esto me remonta al tiempo en que ingresé a la carrera con una percepción parcial sobre la arquitectura, pues la concebía como un Arte. Sin embargo, a través de mis estudios y el ADN de la arquitectura, he podido percibir que el arquitecto es en realidad el encargado de generar espacios habitables que son, entre otras cosas, los que hacen la diferencia entre la arquitectura y el arte.

Una persona capaz de generar una escultura es un artista, pero alguien capaz de generar un espacio habitable que a su vez sea estético, es un arquitecto.

La parte del libro que más me interesó es la que habla sobre la trilogía propuesta por el autor: función, forma y belleza. De cómo estos términos son indivisibles y se complementan entre sí, en toda obra arquitectónica, con diferentes intensidades:

  • Función: generar relaciones y entornos saludables para el hombre dentro de una comunidad, resolviendo con eficacia cada uno de los espacios que lo integran. Un espacio funcional ayuda a la salud mental, economía y disfrute de los usuarios del espacio ya que tiene que ver no solo con el objeto en sí, sino también con el contexto que lo rodean.
  • Forma: es la capacidad de comunicación de los edificios que está definida muchas veces por el reflejo del poder económico, político, religioso o social. Es importante saber que la forma pierde sentido si se encuentra desencajada de la función y del contexto sociocultural que la fundamentan. La validez de la forma radica en la calidad del mensaje y la comunicación que el edificio logra con sus habitantes y la comunidad misma.
  • Belleza: es algo subjetivo y por lo tanto difícil de comprender ya que depende de las emociones de las personas, ya que cada quien percibe una belleza diferente. Sin embargo, estamos claros que para la mayoría de las personas, algo bello es algo agradable o que genera una reacción positiva en las personas.

Por último, Lanzagorta menciona la necesidad de recordar la importancia de la ética dentro de nuestra profesión. Saber para que será utilizado el espacio que crearemos, estar consientes del contexto y la función  que tendrá el edificio, así como de las consecuencias que traerá para los usuarios y la sociedad en la que se edifique.

 

 

Ntra. Señora de la Consolación (en Antigua Vera Cruz)

 

La parroquia de Ntra. Señora de la Consolación o La iglesia del Cristo del buen viaje, fue construida en 1570, en la Antigua Villa de la Vera Cruz, a tan solo 80 kilómetros de la actual capital veracruzana, sitio donde se encuentra la Ermita del Rosario, la primera iglesia de América continental, edificada entre 1523 y 1524.  No obstante la importancia histórica de este templo, el estado en que se encuentra es deplorable y habla de un abandono absoluto tanto por parte del gobierno (Federal, estatal y municipal), en especial por el INAH estatal, como por la Iglesia Católica. Esto es lamentable; de no ser atendida a tiempo esta situación, a la iglesia le puede ocurrir lo mismo que a la casa de Hernán Cortés ubicada en terreno contiguo al recinto religioso, hoy en ruinas y en pleno abandono. Restauradas ambas obras (junto con la ermita del Rosario y El Cabildo), podrían ser una fuente de ingreso al poblado, necesitado de recursos. Este es un trabajo que podría contar con la participación de la escuela de arquitectura de la universidad pública , o bien, de una privada.
En julio pasado, hubo cambio de sacerdote en el templo: el Pbro. Ismael Villegas Narváez es el nuevo párroco. A decir de la amable señora que nos atendió, existe una seria preocupación por el estado del inmueble. Esperan que el INAH los asesore y aporte los recursos económicos para iniciar las obras de restauración.
Van algunas fotografías del estado actual

La humedad afecta a bóvedas, arcos y muros

Observar el deterioro de piso y muros

Observar el estado de la pila bautismal, pisos, muros y la existencia de elementos extraños

Observar el estado de la puerta principal a la ermita

¿Bodega? o recinto religioso

El deterioro es general

Se puede observar el deterioro en muros y techumbre

Observar las formas de atrancar la puerta lateral

Desorden, elementos extraños e inseguridad

Ubicación inadecuada de los distintos objetos

Consecuencias de la negligencia de los responsables de conservar este patrimonio

Se pueden observar elementos estructurales extraños para soportar la bóveda

 

La humedad invade gran parte de sus muros interiores y exteriores

Se puede apreciar la falta de diseño urbano

Observar el deterioro de la puerta de ingreso lateral

Espacio público susceptible de ser mejorado (a la derecha se encuentra la casa de Hernán Cortés en ruinas).

 

Se venden lotes

La venta fraudulenta de lotes o predios para vivienda,
continúa siendo el modus vivendi preferido de quienes
gustan traficar con el dolor y la pobreza humana. El
cinismo es tal ahora, que llega al colmo en casos como el
que evidencia la fotografía que acompaña este breve
texto, ubicado en la carretera rumbo al Ex-convento de
Santiago  de Tecali en Puebla.

Carta para ANA

A la memoria de don Julio de la Peña

El propósito de publicar esta Carta para ANA, obedece a la necesidad de discutir la pertinencia de los organismos gremiales bajo los esquemas actuales, entre los que se encuentra la Academia Nacional de Arquitectura Capítulo Guadalajara (ANA) —fundada por Julio de la Peña en el año de 1990—, un organismo dependiente de la Academia Nacional de Arquitectura con sede en la Ciudad de México.

A la citada academia pertenecí de 1994 a 2007, año en el que decidí separarme en forma definitiva, ya que se trata, desde mi perspectiva, de una institución que continúa resistiéndose a cambiar y reorientar sus objetivos por otros distintos al de un colegio de arquitectos, lo que le impide ser útil a la sociedad con el impacto que, sin duda, algunos de sus miembros desean.

De ANA, mantengo aún la opinión vertida desde entonces, a pesar de las aparentes intenciones de alguno de sus presidentes por cambiar el estado de cosas hacia otro coherente con el propósito académico y principal de la organización, y por incidir en forma trascendente no sólo en la vida del organismo, sino en la vida de las futuras generaciones de arquitectos y de la ciudad, para lo cual requiere, de sus integrantes, aportaciones profundas e interesadas en hacerla viable y saludable para todos, desde los diferentes ámbitos del conocimiento y la práctica profesional de la que, por cierto, ya se encargan los colegios de arquitectos. Corresponde a la Academia, en consecuencia, hacer aportaciones desde la investigación, la teoría, la ciencia y la reflexión profundas, en suma, desde la generación del conocimiento, que posibiliten un debate más profundo y fundado sobre la arquitectura, la ciudad, o mejor aún, sobre la metrópoli.

Recordemos que, en su inicio, la palabra academia designaba “un cuerpo de profesores, una escuela donde se profesaba un ramo de enseñanza, especialmente de lo que se llama facultad mayor”,1 aunque ya existía también la Royal Society de Londres (1660), un club privado de élite, donde sus miembros, filósofos naturales y científicos de otras áreas del conocimiento —en particular de lo que en la mitad del siglo XVII, época en que fue fundada, se denominaba “Nueva Filosofía” o “Filosofía Experimental”—, pagaban cuotas a diferencia de los miembros de las academias públicas que eran subensionadas por el Estado, como la francesa. No olvidemos tampoco que, en el mundo contemporáneo, “el término academia  se usa, en términos genéricos, como sinónimo de mundo intelectual, sobre todo para referirse al universitario (que ha vuelto a ocupar un lugar central en la ciencia y la cultura)”,2 o al profesionista si nos atenemos al Diccionario de la lengua española que registra como una acepción más del término: “Establecimiento docente, público o privado, de carácter profesional, artístico, técnico, o simplemente práctico”.3

No obstante, en cualquiera de los casos mencionados los integrantes de las academias se caracterizaban, y se caracterizan aún, por ser estudiosos de un tema específico, ya sea cultural o científico, y por difundir su pensamiento y los resultados de sus investigaciones a través de sendas disertaciones y textos académicos, en lo que tienen cabida las obras de arquitectura, pero, más que las obras per se, los fundamentos, teorías y metodologías en las cuales se basan sus autores. Algo difícil de llevar a la práctica en el actual organismo, aunque no imposible, debido a que se encuentra prácticamente integrado, en su mayoría, por profesionales de la arquitectura y la construcción con un bajo nivel de participación en estos temas, lo que les impide cumplir y hacer cumplir el destino declarado de la institución.

Un organismo académico, como pudiera llegar a ser la ANA, es necesario para cualquier sociedad; sin embargo, para que la actual institución pudiera estar en condiciones de encarnar esa clase de organismo, es indispensable que sus miembros actuales: 1) Entiendan cuál es el propósito de una academia, 2) Realicen una evaluación del organismo a partir de su fundación; 3) Definan el perfil del académico al que aspira la institución (que tendría que ser obviamente distinto al de un colegio de arquitectos) y, 4) Renuncien a la membresía todos aquellos que no encajen con el nuevo perfil y el compromiso que implica pertenecer a una Academia (con mayúsculas).

Con esto, estarían demostrando su interés en que la ANA trascienda su misión, y ayudarían a modificar la idea colectiva que la reconoce desafortunadamente como un club privado (muy alejado por cierto del concepto de la Royal Society de Londres), de poca o nula utilidad gremial y social, moralmente cuestionada, poco atractiva y una decepción para quienes desean abordar los temas de la arquitectura y la ciudad desde una perspectiva distinta y necesaria. Lo que, sea dicho de paso, no los hace superiores a ninguna otra persona sino complementarios en el objetivo común de hacer de la ciudad un espacio privilegiado de convivencia para todos: un desafío para la administración que recién empezó a ser dirigida a finales del 2010, por un profesional preparado y de buena fe.

Pie de página:

1. Wikipedia.
2. Opus, cit.
3. Diccionario de la lengua española.

Vía Express

Via express

La vía expresss o Vía celestial
Por Juan Lanzagorta Vallín
Guadalajara, 19.06.2010
Las megaestructuras, como la Vía Express,  tienen la función de mejorar las condiciones de vida de la población y son necesarias para resolver los complejos problemas en que están inmersas las ciudades de nuestro tiempo. No obstante, es preciso reflexionar sobre la pertinencia y el impacto que tienen esta clase de estructuras en la ecología del planeta, en los usos y costumbres de las diferentes culturas, los derechos humanos y los aspectos éticos, políticos, económicos y sociales que implican. Asimismo es preciso reflexionar previamente sobre la destrucción de los viejos paradigmas que conlleva y la esperanza de los nuevos significados. Una megaestructura es pertinente siempre y cuando garantice un impacto social favorable para el mayor sector social, sea sustentable y sus beneficios sean de largo plazo.
De la propuesta gubernamental comparto las siguientes consideraciones iniciales:
1. El problema principal de movilidad de la ZMG se encuentra de norte a sur, y no de oriente a poniente que es el sentido de la vialidad propuesta por el gobierno.
2. Con dirección oriente-poniente la ZMG cuenta ya con el viaducto Lázaro Cárdenas, sobre el que las autoridades están por concluir la construcción del puente Pedro Matute Remus, que lo hará tan fluido como la Vía express.
3.  De allí que la construcción de la Vía express, en el sentido oriente-poniente, sea una contradicción que genera dudas sobre las verdaderas intenciones de la iniciativa. La primera: el futuro del Valle de Tesistán, amenazado de ser urbanizado desde hace al menos un par de décadas.
4. A pesar de ser una iniciativa privada, la Vía express se erigirá sobre un espacio público, sea terrenal o aéreo (o celestial para el gobernador), que es de todos los mortales. No obstante, los beneficiados serán los menos y más poderosos de la sociedad. No es ético tampoco decir que por el hecho de existir esta vía celestial, mejorará el tránsito sobre la tierra, se generarán empleos, mejorará la imagen urbana (¿) y al gobierno  no le costará un centavo; todo esto, además, es una falacia y demagogia.
5. Con esta iniciativa, se está privilegiando el transporte particular sobre el colectivo, lo que contradice los dichos del gobierno a pesar de que esta vía se encuentra incluida en el Plan integral de movilidad de la Zona metropolitana de Guadalajara (lo que no es garantía de nada), pues la prioridad de la metrópoli está en el sentido norte-sur.
6. Con esta iniciativa, el gobierno del bienestar está declinando sus obligaciones constitucionales.
7. ¿Por qué los involucrados no invierten en solucionar, bajo el mismo esquema u otro mejor que incluya el transporte colectivo, la avenida López Mateos? Esto sería congruente con las obligaciones del gobierno y hablaría bien de la responsabilidad social de los empresarios.
8. Valga recordar que durante finales de los años 80, un grupo de empresarios y ex-funcionarios, encabezados por el señor Víctor Flores Horta,  promovieron un proyecto visionario y  ambicioso que consistía en construir una vía similar pero con mayor sentido social, ya que incluía el transporte colectivo a partir del aeropuerto (monorriel) y, al menos, el desarrollo de la zona Chapultepec aprovechando los terrenos del ferrocarril a lo largo de la avenida Washington,  a partir de la cual se proponía abrir un nuevo paso a desnivel por la calle Naranjo para posibilitar una nueva arteria vial hacia el sur de la ciudad al conectarse con la avenida Cruz del Sur. Las gestiones con la Secretaría de Comunicaciones y Transportes de la ciudad de México y Guadalajara, estuvieron a punto de ser concretadas después de varios años; lamentablemente, el asesinato del político Luis Donaldo Colosio  canceló esta posibilidad. ¿Conocen los autores de la Vía celestial este proyecto?
9. Bajo este esquema, los nodos principales previstos por la iniciativa gubernamental podrían ser aprovechados para construir las estaciones multimodales, bajo el respaldo de un plan maestro  de desarrollo urbano de la zona afectada, relacionado con el correspondiente a la zona metropolitana.
Es evidente que, bajo las premisas actuales, esta megaestructura no tiene la intención rectora de mejorar las condiciones de la sociedad sino la de beneficiar a unos cuántos inversionistas.

La vía expresss o Vía celestial

Por Juan Lanzagorta Vallín

(Este artículo fue publicado por el periódico La Jornada Jalisco el 19.06.2010)

Las megaestructuras, como la Vía Express,  tienen la función de mejorar las condiciones de vida de la población y son necesarias para resolver los complejos problemas en que están inmersas las ciudades de nuestro tiempo. No obstante, es preciso reflexionar sobre la pertinencia y el impacto que tienen esta clase de estructuras en la ecología del planeta, en los usos y costumbres de las diferentes culturas, los derechos humanos y los aspectos éticos, políticos, económicos y sociales que implican. Asimismo es preciso reflexionar previamente sobre la destrucción de los viejos paradigmas que conlleva y la esperanza de los nuevos significados. Una megaestructura es pertinente siempre y cuando garantice un impacto social favorable para el mayor sector social, sea sustentable y sus beneficios sean de largo plazo.

De la propuesta gubernamental comparto las siguientes consideraciones iniciales:

1. El problema principal de movilidad de la ZMG se encuentra de norte a sur, y no de oriente a poniente que es el sentido de la vialidad propuesta por el gobierno.

2. Con dirección oriente-poniente la ZMG cuenta ya con el viaducto Lázaro Cárdenas, sobre el que las autoridades están por concluir la construcción del puente Pedro Matute Remus, que lo hará tan fluido como la Vía express.

3.  De allí que la construcción de la Vía express, en el sentido oriente-poniente, sea una contradicción que genera dudas sobre las verdaderas intenciones de la iniciativa. La primera: el futuro del Valle de Tesistán, amenazado de ser urbanizado desde hace al menos un par de décadas.

4. A pesar de ser una iniciativa privada, la Vía express se erigirá sobre un espacio público, sea terrenal o aéreo (o celestial para el gobernador), que es de todos los mortales. No obstante, los beneficiados serán los menos y más poderosos de la sociedad. No es ético tampoco decir que por el hecho de existir esta vía celestial, mejorará el tránsito sobre la tierra, se generarán empleos, mejorará la imagen urbana (¿) y al gobierno  no le costará un centavo; todo esto, además, es una falacia y demagogia.

5. Con esta iniciativa, se está privilegiando el transporte particular sobre el colectivo, lo que contradice los dichos del gobierno a pesar de que esta vía se encuentra incluida en el Plan integral de movilidad de la Zona metropolitana de Guadalajara (lo que no es garantía de nada), pues la prioridad de la metrópoli está en el sentido norte-sur.

6. Con esta iniciativa, el gobierno del bienestar está declinando sus obligaciones constitucionales.

7. ¿Por qué los involucrados no invierten en solucionar, bajo el mismo esquema u otro mejor que incluya el transporte colectivo, la avenida López Mateos? Esto sería congruente con las obligaciones del gobierno y hablaría bien de la responsabilidad social de los empresarios.

8. Valga recordar que durante finales de los años 80, un grupo de empresarios y ex-funcionarios, encabezados por el señor Víctor Flores Horta,  promovieron un proyecto visionario y  ambicioso que consistía en construir una vía similar pero con mayor sentido social, ya que incluía el transporte colectivo a partir del aeropuerto (monorriel o tren ligero aprovechando las actuales vías del ferrocarril) y, al menos, el desarrollo de la zona Chapultepec utilizando los terrenos del ferrocarril a lo largo de la avenida Washington,  a partir de la cual se proponía abrir un nuevo paso a desnivel por la calle Naranjo para posibilitar una nueva arteria vial hacia el sur de la ciudad al conectarse con la avenida Cruz del Sur. Las gestiones con la Secretaría de Comunicaciones y Transportes de la ciudad de México y Guadalajara, estuvieron a punto de ser concretadas después de varios años; lamentablemente, el asesinato del político Luis Donaldo Colosio  canceló esta posibilidad. ¿Conocen los autores de la Vía celestial este proyecto?

9. Bajo este esquema, los nodos principales previstos por la iniciativa gubernamental podrían ser aprovechados para construir las estaciones multimodales, bajo el respaldo de un plan maestro  de desarrollo urbano de la zona afectada, relacionado con el correspondiente a la zona metropolitana.

Es evidente que, bajo las premisas actuales, esta megaestructura no tiene la intención rectora de mejorar las condiciones de la sociedad sino la de beneficiar a unos cuántos inversionistas.

Solidaridad con CUBA

INVITACIÓN
El próximo miércoles 5  de mayo, a las 5 pm., se realizará una
actividad de homenaje a nuestros 5 hermanos cubanos presos en cárceles
de los Estados Unidos, homenaje que será mundial, por acuerdo del
Encuentro “Cubanos  Residentes en el Exterior contra el bloqueo, en
defensa de la soberanía nacional”, celebrado en La Habana, a fines de
enero del corriente.
Saludos,
Embajada de Cuba en México.
——————
Evento en la Ciudad de México:
Miercoles, 5 de mayo
5pm
Embajada de Cuba
Presidente Masaryk #554
col. Polanco
invitan:
Embajada de la República de Cuba en México
Asociación de Cubanos Residentes en México
Movimiento Mexicano de Solidaridad con Cuba

5 de mayo1

El próximo miércoles 5  de mayo, a las 5 pm., se realizará una

actividad de homenaje a nuestros 5 hermanos cubanos presos en cárceles

de los Estados Unidos, homenaje que será mundial, por acuerdo del

Encuentro “Cubanos  Residentes en el Exterior contra el bloqueo, en

defensa de la soberanía nacional”, celebrado en La Habana, a fines de

enero del corriente.

Saludos,

Embajada de Cuba en México.

——————

Evento en la Ciudad de México:

Miercoles, 5 de mayo, 5pm

Embajada de Cuba

Presidente Masaryk #554

col. Polanco

invitan:

Embajada de la República de Cuba en México

Asociación de Cubanos Residentes en México

Movimiento Mexicano de Solidaridad con Cuba

Del Estado católico al laico

Del Estado católico al laico
OCTAVIO RODRÍGUEZ ARAUJO/ II
Con el gobierno de Calles se hizo valer el artículo 27 según su texto original de 1917, y se cerraron conventos, iglesias, escuelas católicas que no impartían educación laica, etcétera. Los curas extranjeros fueron expulsados. La Iglesia reaccionó y el arzobispo primado de México, José Mora y del Río, declaró el 4 de febrero de 1925: La doctrina de la Iglesia es invariable, porque es la verdad divinamente revelada. La protesta que los prelados formulamos contra la Constitución de 1917 en los artículos que se oponen a la libertad y dogmas religiosos, se mantiene firme. No ha sido modificada, sino robustecida, porque deriva de la doctrina de la Iglesia. El episcopado, clero y católicos, no reconocemos y combatiremos los artículos 3º, 5º, 27º y 130º de la Constitución vigente. Este criterio no podemos, por ningún motivo, variarlo sin hacer traición a nuestra fe y a nuestra religión (ver: http://guadalupe.luxdomini.com/ guadalupe_iglesia.htm).
El 14 de marzo de 1925 se creó la Liga Nacional para la Defensa de la Libertad Religiosa. Detrás de ella lucharían los Caballeros de Colón (sus fundadores), la Unión Nacional de Damas Católicas Mexicanas, la Asociación Nacional de Padres de Familia y la Asociación Católica de la Juventud Mexicana (ACJM). En junio de 1926 Calles decretó reformas al Código Penal, denominadas Ley Calles, que entrarían en vigor el 31 de julio. En respuesta, el primero de agosto el Episcopado mexicano resolvió suspender el culto público para alebrestar al pueblo católico contra el gobierno. El 16 de agosto de 1926 el Episcopado envió a Calles un Memorial, firmado por el arzobispo primado de México y el obispo de Tabasco, Pascual Díaz Barreto. Tres semanas después enviaron el mismo Memorial al Congreso de la Unión. Dicho documento pedía la reforma de los artículos 3, 5, 24, 27 y 130 de la Constitución, por considerarlos contrarios al clero y a la Iglesia católica. El 18 de noviembre Pío XI proclamó la encíclica Iniquis afflictisque, la cual dictaba la conducta a seguir por los católicos mexicanos en contra del gobierno mexicano. La encíclica llamaba –elípticamente, como suelen escribirse las encíclicas– a luchar y a morir por la santísima libertad de la fe atacada por los gobernantes de la República mexicana que, por su despiadado odio contra la religión, han continuado urgiendo sus malas leyes con más acritud y fiereza (http://guadalupe.luxdomini.com/iniquis_afflictisque.htm). El desenlace de dichas exigencias eclesiásticas fue la cruenta guerra cristera de 1927 a 1929.
Esos episodios de enfrentamientos entre la Iglesia católica y el Estado fueron mitigados,en parte por Cárdenas y sobre todo a partir del gobierno de Ávila Camacho. Pero la Iglesia no cedió, si bien su tono fue menos beligerante. Con las reformas de Salinas el clero quedó más satisfecho, pero con el triunfo de Fox y de su esposa, que no figuraba en las boletas electorales, los jerarcas religiosos se envalentonaron y van por más. Ahora quieren que se enseñe religión en las escuelas públicas y están en contra del uso del condón, de la píldora anticonceptiva y de la del día siguiente y, por supuesto, del aborto.
So pretexto de la lucha contra el aborto, que los católicos llaman lucha por la vida, y aprovechando la derechización de la política en manos del PAN (con El Yunque o sin él) y de muchos jóvenes priístas educados en escuelas confesionales y privadas, la Iglesia católica está presionando por imponer sus valores sobre los demás tanto en las escuelas (siempre ha estado en contra de la educación laica) como en la esfera estatal y la vida familiar.
A diferencia de las izquierdas, que suelen estar ansiosas por obtener resultados en sus luchas por cambios sociales, la Iglesia católica y sus fieles más fanáticos son pacientes y saben, o intuyen, que si logran triunfos, como la penalización del aborto, avanzarán más hasta lograr un Estado que, aunque no sea católico (como en el pasado), no sea expresamente laico y acepte que la separación de la Iglesia deje de ser una realidad, como de alguna forma ocurre en Estados Unidos.
En esta lógica es que Rodolfo Echeverría Ruiz ha estado promoviendo un grupo ciudadano que ha sido llamado indistintamente República laica o Ciudadanos en defensa del Estado laico, para actuar unidos a fin de gestionar ante la Cámara de Diputados que se lleve al pleno –para ser discutido y votado– un dictamen elaborado por la anterior legislatura. Ese dictamen se refiere a una iniciativa destinada a reformar dos artículos de la Constitución: 40 y 115. “Como todos sabemos –me ha escrito Rodolfo–, el concepto de laicidad está incluido de manera inequívoca en el artículo 3º constitucional. Sin embargo, no vuelve a mencionarse ni el concepto ni la palabra laico en el resto del texto constitucional. La propuesta sería que el artículo 40 señalara que es voluntad del pueblo mexicano constituirse en una república representativa, democrática, laica, federal, pluriétnica y pluricultural… Lo mismo en el artículo 115.”
Me sumo a esta lucha junto con Juan Ramón de la Fuente, Cuauhtémoc Cárdenas, David Ibarra, María de los Ángeles Moreno, Beatriz Pagés, Fernando Zertuche, Manuel Tello, Jesús Silva Herzog, José Iturriaga, José Rogelio Álvarez, José Woldenberg, Miguel González Avelar, Guillermo Tovar y de Teresa, Héctor Bonilla, Alejandro Carrillo Castro, Rolando Cordera, Alejandro Encinas, León García Soler, Ignacio López Tarso, Ifigenia Martínez, Alejandra Moreno Toscano, Humberto Musacchio, Ricardo Raphael, Diego Valadés, Héctor Vasconcelos, Miguel Ángel Granados Chapa y más que de memoria me ha citado Rodolfo.
Una cosa es que las iglesias tengan su derechos y otra que sus valores deban formar parte de las políticas públicas del Estado mexicano e imponerse a quienes no comulgan con ellos. El tema del aborto, sensible como es gracias a creencias sin justificación científica, es la cuña que la Iglesia católica ha encontrado para romper con la laicidad del Estado y de nuestras leyes.
A Lorenzo Ochoa, descanse en paz

Por Octavio Rodrìguez Araujo/II

A Lorenzo Ochoa, descanse en paz

Con el gobierno de Calles se hizo valer el artículo 27 según su texto original de 1917, y se cerraron conventos, iglesias, escuelas católicas que no impartían educación laica, etcétera. Los curas extranjeros fueron expulsados. La Iglesia reaccionó y el arzobispo primado de México, José Mora y del Río, declaró el 4 de febrero de 1925: La doctrina de la Iglesia es invariable, porque es la verdad divinamente revelada. La protesta que los prelados formulamos contra la Constitución de 1917 en los artículos que se oponen a la libertad y dogmas religiosos, se mantiene firme. No ha sido modificada, sino robustecida, porque deriva de la doctrina de la Iglesia. El episcopado, clero y católicos, no reconocemos y combatiremos los artículos 3º, 5º, 27º y 130º de la Constitución vigente. Este criterio no podemos, por ningún motivo, variarlo sin hacer traición a nuestra fe y a nuestra religión (ver: http://guadalupe.luxdomini.com/ guadalupe_iglesia.htm).

El 14 de marzo de 1925 se creó la Liga Nacional para la Defensa de la Libertad Religiosa. Detrás de ella lucharían los Caballeros de Colón (sus fundadores), la Unión Nacional de Damas Católicas Mexicanas, la Asociación Nacional de Padres de Familia y la Asociación Católica de la Juventud Mexicana (ACJM). En junio de 1926 Calles decretó reformas al Código Penal, denominadas Ley Calles, que entrarían en vigor el 31 de julio. En respuesta, el primero de agosto el Episcopado mexicano resolvió suspender el culto público para alebrestar al pueblo católico contra el gobierno. El 16 de agosto de 1926 el Episcopado envió a Calles un Memorial, firmado por el arzobispo primado de México y el obispo de Tabasco, Pascual Díaz Barreto. Tres semanas después enviaron el mismo Memorial al Congreso de la Unión. Dicho documento pedía la reforma de los artículos 3, 5, 24, 27 y 130 de la Constitución, por considerarlos contrarios al clero y a la Iglesia católica. El 18 de noviembre Pío XI proclamó la encíclica Iniquis afflictisque, la cual dictaba la conducta a seguir por los católicos mexicanos en contra del gobierno mexicano. La encíclica llamaba –elípticamente, como suelen escribirse las encíclicas– a luchar y a morir por la santísima libertad de la fe atacada por los gobernantes de la República mexicana que, por su despiadado odio contra la religión, han continuado urgiendo sus malas leyes con más acritud y fiereza (http://guadalupe.luxdomini.com/iniquis_afflictisque.htm). El desenlace de dichas exigencias eclesiásticas fue la cruenta guerra cristera de 1927 a 1929.

Esos episodios de enfrentamientos entre la Iglesia católica y el Estado fueron mitigados,en parte por Cárdenas y sobre todo a partir del gobierno de Ávila Camacho. Pero la Iglesia no cedió, si bien su tono fue menos beligerante. Con las reformas de Salinas el clero quedó más satisfecho, pero con el triunfo de Fox y de su esposa, que no figuraba en las boletas electorales, los jerarcas religiosos se envalentonaron y van por más. Ahora quieren que se enseñe religión en las escuelas públicas y están en contra del uso del condón, de la píldora anticonceptiva y de la del día siguiente y, por supuesto, del aborto.

So pretexto de la lucha contra el aborto, que los católicos llaman lucha por la vida, y aprovechando la derechización de la política en manos del PAN (con El Yunque o sin él) y de muchos jóvenes priístas educados en escuelas confesionales y privadas, la Iglesia católica está presionando por imponer sus valores sobre los demás tanto en las escuelas (siempre ha estado en contra de la educación laica) como en la esfera estatal y la vida familiar.

A diferencia de las izquierdas, que suelen estar ansiosas por obtener resultados en sus luchas por cambios sociales, la Iglesia católica y sus fieles más fanáticos son pacientes y saben, o intuyen, que si logran triunfos, como la penalización del aborto, avanzarán más hasta lograr un Estado que, aunque no sea católico (como en el pasado), no sea expresamente laico y acepte que la separación de la Iglesia deje de ser una realidad, como de alguna forma ocurre en Estados Unidos.

En esta lógica es que Rodolfo Echeverría Ruiz ha estado promoviendo un grupo ciudadano que ha sido llamado indistintamente República laica o Ciudadanos en defensa del Estado laico, para actuar unidos a fin de gestionar ante la Cámara de Diputados que se lleve al pleno –para ser discutido y votado– un dictamen elaborado por la anterior legislatura. Ese dictamen se refiere a una iniciativa destinada a reformar dos artículos de la Constitución: 40 y 115. “Como todos sabemos –me ha escrito Rodolfo–, el concepto de laicidad está incluido de manera inequívoca en el artículo 3º constitucional. Sin embargo, no vuelve a mencionarse ni el concepto ni la palabra laico en el resto del texto constitucional. La propuesta sería que el artículo 40 señalara que es voluntad del pueblo mexicano constituirse en una república representativa, democrática, laica, federal, pluriétnica y pluricultural… Lo mismo en el artículo 115.”

Me sumo a esta lucha junto con Juan Ramón de la Fuente, Cuauhtémoc Cárdenas, David Ibarra, María de los Ángeles Moreno, Beatriz Pagés, Fernando Zertuche, Manuel Tello, Jesús Silva Herzog, José Iturriaga, José Rogelio Álvarez, José Woldenberg, Miguel González Avelar, Guillermo Tovar y de Teresa, Héctor Bonilla, Alejandro Carrillo Castro, Rolando Cordera, Alejandro Encinas, León García Soler, Ignacio López Tarso, Ifigenia Martínez, Alejandra Moreno Toscano, Humberto Musacchio, Ricardo Raphael, Diego Valadés, Héctor Vasconcelos, Miguel Ángel Granados Chapa y más que de memoria me ha citado Rodolfo.

Una cosa es que las iglesias tengan su derechos y otra que sus valores deban formar parte de las políticas públicas del Estado mexicano e imponerse a quienes no comulgan con ellos. El tema del aborto, sensible como es gracias a creencias sin justificación científica, es la cuña que la Iglesia católica ha encontrado para romper con la laicidad del Estado y de nuestras leyes.


Requiem para la Villa Panamericana

Después del  fallido intento de construir el modelo de Villa panamericana del gobierno municipal de Guadalajara en el Parque Morelos, vale la pena reflexionar al respecto. Pues sin reflexión —lo sabemos— no existe aprendizaje. De practicar nuestras autoridades este buen hábito, sin duda un  destino diferente y más favorable  le depararía a la metrópoli (Guadalajara ya no está sola), pues los hombres del poder aprovecharían la riqueza que constituye  la memoria colectiva de sus gobernados para profundizar y ser más acertados en la toma de decisiones, en el uso eficiente de  los recursos públicos y para demostrar con acciones contundentes el propósito indeclinable de servir al Bien común que debe conducir las intenciones y acciones de todo servidor público.
En el caso de la Villa Panamericana, es  evidente que  los responsables de la política y la planeación urbana municipal, fueron rebasados por su personal convicción sobre aquello que le conviene y debe hacerse en la ciudad.  Así, no fueron capaces de escuchar e incluir con responsabilidad en la toma de decisiones, a las cuantiosas voces de la sociedad civil organizada y de los especialistas en materia urbana que alzaron su voz con toda oportunidad y fundamentos en contra del sitio escogido para edificar el magno proyecto, muchas de las cuales hoy pudieran ser calificadas de «proféticas».
Pero no es este el momento de celebrar  una victoria pírrica sino de reflexionar sobre el fracaso del proyecto y el uso poco transparente del poder que acostumbramos practicar en nuestro medio que tiene a Guadalajara sumida en proyectos a medias o frustrados desde hace décadas. Prueba de ello son: la respuesta pública del señor Mario Vázquez Raña a un infundado reclamo, lo que desveló el acuerdo municipal original de construir el proyecto en el “El disparate”, un predio ubicado en una reserva ecológica al filo de la barranca de Oblatos, ignorado por la sociedad  hasta esos momentos; y  el deslinde de los académicos del Departamento del Hábitat y Desarrollo Urbano del ITESO con respecto de su participación en la selección de la antigua Alameda tapatía como el predio idóneo para llevar a cabo el proyecto, al reconocer estos haber participado sólo en la elaboración de una metodología que pretendía ayudar a definir el sitio ideal para la construcción del complejo habitacional.
Con el primer caso, quedó al descubierto  la razón fundamental por la que las autoridades se empecinaron contra toda lógica, a llevar a cabo el proyecto en prácticamente el corazón de la ciudad, en una zona cuyas características patrimoniales, de infraestructura y servicios urbanos, recomendaban justo lo contrario; en especial, debido al corto tiempo que se tenía para construir los edificios: me refiero a la existencia de un ambicioso proyecto urbano, que incluye además al museo Guggenheim y la llamada Puerta Guadalajara, que ha sido impulsado por las autoridades  mediante el obsequio de los bienes y recursos públicos a grupos inmobiliarios y fundaciones de marca extranjeros. Con el segundo caso, se repite, una vez más, la utilización de las universidades por parte de los gobiernos, para convalidar la toma de decisiones en casos polémicos o cuestionables y confundir a la soLAS-VILLAS1

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Por Juan Lanzagorta Vallín

Después del  fallido intento de construir el modelo de Villa panamericana del gobierno municipal de Guadalajara en el Parque Morelos, vale la pena reflexionar al respecto, pues sin reflexión —lo sabemos— no existe aprendizaje.

De practicar nuestras autoridades este buen hábito, sin duda un  destino diferente y más favorable  le depararía a la metrópoli (Guadalajara ya no está sola), pues los hombres del poder aprovecharían la riqueza que constituye  la memoria colectiva de sus gobernados para profundizar y ser más acertados en la toma de decisiones, en el uso eficiente de  los recursos públicos y para demostrar con acciones contundentes el propósito indeclinable de servir al Bien común que debe conducir las intenciones y acciones de todo servidor público.

En el caso de la Villa Panamericana, es  evidente que  los responsables de la política y la planeación urbana municipal, fueron rebasados por su personal convicción sobre aquello que le conviene y debe hacerse en la ciudad.  Así, no fueron capaces de escuchar e incluir con responsabilidad en la toma de decisiones, a las cuantiosas voces de la sociedad civil organizada y de los especialistas en materia urbana que alzaron su voz con toda oportunidad y fundamentos en contra del sitio escogido para edificar el magno proyecto, muchas de las cuales hoy pudieran ser calificadas de «proféticas».

Pero no es este el momento de celebrar  una victoria pírrica sino de reflexionar sobre el fracaso del proyecto y el uso poco transparente del poder que acostumbramos practicar en nuestro medio que tiene a Guadalajara sumida en proyectos a medias o frustrados desde hace décadas. Prueba de ello son: la respuesta pública del señor Mario Vázquez Raña a un infundado reclamo, lo que desveló el acuerdo municipal original de construir el proyecto en el “El disparate”, un predio ubicado en una reserva ecológica al filo de la barranca de Oblatos, ignorado por la sociedad  hasta esos momentos; y  el deslinde de los académicos del Departamento del Hábitat y Desarrollo Urbano del ITESO con respecto de su participación en la selección de la antigua Alameda tapatía como el predio idóneo para llevar a cabo el proyecto, al reconocer estos haber participado sólo en la elaboración de una metodología que pretendía ayudar a definir el sitio ideal para la construcción del complejo habitacional, y la tardía renuncia del Colegio de Arquitectos del Estado de Jalisco al Consejo Consultivo para la gestión de la Villa Panamericana proyecto Alameda, así como al comité técnico de evaluación que coordina la CMIC, por no querer: “que se nos considere cómplices del crimen urbano que se viene gestando y está por consolidarse con el inicio de las obras, a pesar de las propuestas y observaciones vertidas por varios de los participantes en las mesas de trabajo y que finalmente se declare que el proyecto fue consensado(sic) y avalado por los organismos e instituciones que integran las mesas de trabajo”.

Todo esto refleja el manejo poco pulcro que caracterizó al proceso que traicionó la buena fe del alcalde tapatío, con un propósito cuestionable: imponer una  visión de ciudad que privilegia el objeto arquitectónico por sobre los aspectos históricos, socioculturales, contextuales y de mercado, bajo el dudoso supuesto de que esta clase de arquitectura es factor decisivo para el desarrollo económico de las ciudades;  visión que, aunque legítima, no fue siquiera medianamente consensuada con los ciudadanos.

De esta forma  surgieron más de una docena de diseños de edificios de autor aislados, protagónicos y costosos, en un sitio donde el sentir de los ciudadanos era otro distinto y la demanda habitacional se encuentra muy por debajo de las posibilidades económicas de los potenciales compradores, lo que acabó por llevar al fracaso la ocurrencia original, y dar vida a una propuesta racional, opuesta y contradictoria, penosa y cínicamente presentada,  ya que niega en forma contundente los conceptos arquitectónicos y urbanos originales que con tanto ahínco defendieron las autoridades hasta esos momentos, lo que cuestiona la capacidad y ética de algunos funcionarios.

Con el caso Vázquez Raña, quedó al descubierto  la razón fundamental por la que las autoridades se empecinaron contra toda lógica, a llevar a cabo el proyecto en prácticamente el corazón de la ciudad, en una zona cuyas características patrimoniales, de infraestructura y servicios urbanos, recomendaban justo lo contrario; en especial, debido al corto tiempo que se tenía para construir los edificios: me refiero a la existencia de un ambicioso proyecto urbano, que incluye además al museo Guggenheim y la llamada Puerta Guadalajara, que ha sido impulsado por las autoridades  mediante el obsequio de los bienes y recursos públicos a grupos inmobiliarios y fundaciones de marca extranjeros. Con los últimos dos casos, se repite, una vez más, la utilización de las universidades y los organismos colegiados por parte de los gobiernos, para convalidar la toma de decisiones en casos polémicos o cuestionables y confundir a la sociedad.